Pago por calidad de la leche: qué tan lejos está de aplicarlo la cadena láctea argentina

En los tambos se necesita no sólo un precio más acorde, sino una relación con la composición de la materia prima.

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Pago por calidad de la leche: qué tan lejos está de aplicarlo la cadena láctea argentina
01deAbrilde2021a las09:03

En un proceso de intercambio entre entidades que ya lleva varias semanas, desde la Dirección Nacional de Lechería (DNL) se está ofreciendo un espacio para la exposición de ideas en cuanto al pago por calidad de la materia prima. 

Sin iniciativas o ideas por parte del gobierno nacional, son hasta ahora tres entidades las que presentaron algunos lineamientos, que todavía quedan lejos de la definición, pero también de la voluntad de las industrias lácteas que no son participadas de estos encuentros. 

Esa segmentación puede traer más complicaciones a futuro. Si la producción acuerda un formato de pago evolucionado, como lo tiene el mundo, puede que por falta de coordinación previa con quienes tendrán que pagar por la materia prima, genere un choque de intereses que siga demorando la puesta en marcha. 

De lo que fuera una reunión virtual inicial, donde las entidades de productores terminaron empujando a la DNL a hablar sobre el pago por calidad, se inició un recorrido por las características de los tambos, de la materia prima nacional e incluso se plantearon reparos para que no que se empezara tan rápido con el cambio, de litros a componentes. 

Algunos sectores destacaron que es la primera vez que se recorre este sendero, que ya cuenta muchas semanas de trayecto pero ninguna definición. Entre el debate de las resoluciones 189 y la 229, de diferentes gobiernos, pero sin aplicación completa, la tendencia marca la necesidad de redactar una nueva norma sobre el tema, una vez que se consiga el acuerdo total. Para eso falta mucho y no hay fecha cierta para arribar a esa meta. 

Ver también: Del campo a la mesa: ¿Qué pagamos cuando compramos carne, leche y pan?

Mirada confederada

En línea con el planteo que se hace desde hace años desde Confederaciones Rurales Argentinas, se apuntó al marco transaccional. Conseguir un estándar por sólidos, un precio determinable, derechos y obligaciones de las partes con un acuerdo oral o escrito mediante, e incluso disponer de un arbitraje en caso de conflicto.  

Básicamente la propuesta es la de generar un estándar por sólidos, grasa y proteínas y determinada calidad higiénico-sanitaria, no por litros. Con esto se podrá publicar el precio de cada componente por kilo, durante los cinco días hábiles siguientes al mes previo. A la vez formular bandas de precios sobre los productos más representativos. 

Se proponen contratos de suministro, que es el que más se adecúa al negocio. Incluso proponen un ámbito arbitral para debatir controversias sobre las muestras de la materia prima. 

Tomando explicaciones previas del Centro de la Industria Lechera, CRA renueva el concepto del valor de la leche por lo que se termina produciendo con ella. Por lo tanto, partiendo del Siglea que resume a los precios pagados, se los puede comparar con la capacidad de pago de los productos finales. 

Santafesinos

La Mesa de Productores de Leche de Santa Fe presentó su propuesta en la que ponen énfasis en cambiar anexos de las resoluciones para agilizar los plazos. Tomando al Código Alimentario Argentino (2,9 por ciento de proteínas, tres por ciento de grasas, hasta 400 mil células somáticas y 200 mil unidades formadoras de colonias), a partir de lo cual cada industria tiene que armar su tipificación. 

Las bonificaciones y penalidades comerciales deben ser cuantificables y auditables, sin incluir la distancia del flete. 

Hasta que no haya un sistema de formación de precio, los valores de planchada de fábrica serán la referencia para el pago, que tendrá que informarse cinco días antes de la conclusión de cada mes, pudiendo cambiar los valores sólo en alza. 

El valor de pago debería componerse el 65 por ciento como mínimo para grasa y proteía y 35 por ciento máximo en calidad higiénico-sanitaria. Además se debe anexar el desagregado del mercado interno y externo para el destino de la leche cruda, debiendo recibir una planilla de comparabilidad hecha sobre la leche de referencia para entender las diferencias a favor y en contra de lo que se cobra siendo responsable la Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario. 

En cuanto a las muestras, son fundamentales los primeros 50 cm3 de la muestra que se hace de cada camión cargado, donde debe haber más controles con análisis según corresponda en laboratorios de referencia, arbitrales (sin pertenencia a las industrias) y de servicios. 

Con doble muestra para el contraste de datos, todas las empresas deberán hacer seis muestras mensuales, pasando gradualmente a 16 las grandes y 10 las pymes en un mes, con remitos de leche con titularidad siendo la materia prima del tambo remitente, por lo tanto la leche con presencia de antibióticos no debe decomisarse, sino retenerse y testearse para que el productor defina su destino. 

El pago debe gradualizarse del 80/20 (calidad/bonificación) de hoy, subir a 85/5, en 180 días 90/10 y quedar luego en 95/5 en 360 días, con tiempo suficiente para corregir problemas de Unidades Formadores de Colonias y Células Somáticas. 

Meprolsafe pidió recuperar el sistema informático del sector y las  liquidaciones incluyendo, utilizar más estadísticas del sistema y capacitar a toda la cadena. 

La Junta

A cargo de Alejandro Galetto, la presentación de la Junta Intercooperativa de Productores de Leche no logró convencer a todos los que participaron de esa reunión. Si bien se explicó que la entidad tiene un visión integrada del sector primario y la industria, con un repaso de los antecedentes del pago por calidad en los últimos años y sobre la base del Acta de San Francisco, se puso énfasis en la falta de cumplimiento de la normativa actual. 

En la cantidad de materia prima restante a incorporar dentro del Siglea y el blanqueo de productores e industrias es quizá lo que le pone el freno a la Junta. Con una intención de generar ordenamiento en el pago por calidad de impacto nacional, se dijo que la informalidad en la cadena puede comprometer las mejoras en el sistema de pago. Al mismo tiempo se habló de tiempos auditables, de metas posibles.  

Lo extraño es que se pone como condición eliminar las informalidades para poder empezar a trabajar en el tema, para avanzar concretamente. La representación de las cooperativas planteó no tener más exigencias con quienes intentan cumplir con pautas mínimas. 

En un país donde la mitad de las actividades no son controladas, penalizadas y se hacen en negro si fuera por esta mirada no se podría avanzar con otras normas o estrategias, en ningún sentido. 

Bonaerenses

Las diferentes cámaras de la provincia de Buenos Aires no tienen una propuesta concreta frente al pago por calidad. En lo único que acuerdan es en multiplicar el muestreo para tener un mejor registro de la calidad de la materia prima y deslizaron que las bonificaciones deberían ser negociadas de manera privada y por debajo del 20 por ciento del total del pago.  

Sin muchos cambios sobre lo vigente, lo único que se les podría agregar es restar del precio actual el valor del flete. 

Desde la SRA

La última entidad en contar su mirada fue la Sociedad Rural Argentina, explicando que se debe tener un pago por componente y que tenga comparabilidad, aludiendo a reconocer el esfuerzo por mejorar la materia prima, pero que esto también se traslade al consumo. 

Para salir de dos décadas de restricciones, el sector debe aferrarse a mejorar el Sistema Integrado de Gestión de la Lechería Argentina, piden que las industrias informen oportuna y correctamente la información de calidad, con mayor capacitación de operadores, más y mejores muestreos en laboratorios con habilitación, monitoreo y auditorias y la información antes del quinto día habil del mes en curso de los precios, bonificaciones y penalidades. Utilizar la comparabilidad de calidad e incluso impulsar un pago semanal de materia prima. 

Finalmente pidieron fortalecer el cumplimiento de la actual Resolución 229, para poder avanzar desde allí. 

Sin fecha

En medio de tantas reuniones, desde Federación Agraria se propuso algo coherente, que la Dirección Nacional de Lechería haga un punteo de todo lo expuesto, como lo más saliente para que la producción consensue y sobre eso se avance. 

Rápidamente se podría decir que lo más saliente es avanzar a un pago en relación al 80 por ciento por calidad y 20 por ciento por bonificaciones comerciales, para que a partir de eso se pueda avanzar. Que los pagos no se anuncien iniciado el mes, sino cinco días antes que se termine el ciclo. Un mayor protagonismo de organismos de control como el INTI, tener muestras en mayor cantidad y de mejor manera a lo largo de cada mes, que a la vez permitan evaluar estándares a medida que se generen datos más abarcativos.

También se concluye que deben estar las provincias involucradas en la activación de este sistema y del mismo modo, las industrias acoplarse a la normativa vigente, para poder a partir de esto crecer. 

Una vez que la producción pueda acordar algo, deberán retomar las propuestas individuales para exponerlas ante el Consejo Federal Lechero, donde participan los responsables sectoriales de las provincias, para que las escuchen. Sin embargo, en algún momento se deberán combinar todo con la opinión y la propia propuesta de las industrias y por qué no también de los gobiernos provinciales. 

El pronóstico no es alentador en los plazos. Sin quitarle el optimismo a la intención de escuchar, de acordar, todo este proceso debería tener plazos estimados y objetivos a cumplir. 

El tema no es nuevo, el próximo 3 de mayo será el décimo noveno aniversario de aquel acuerdo en el que participaron provincias, industrias y productores. Es increíble que haya que seguir debatiendo sobre puntos ya convenidos.

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