World Food Prize: la investigación disruptiva de la ganadora del "Nobel" de la alimentación

Logró mejorar la alimentación de poblaciones pobres; quién es y por qué es una oportunidad para el mundo

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World Food Prize: la investigación disruptiva de la ganadora del "Nobel" de la alimentación
14deMayode2021a las16:00

La ganadora del World Food Prize (Premio Mundial de Alimentación) 2021 es la experta en nutrición y salud pública Shakuntala Haraksingh Thilsted. La científica fue galardonada por su investigación pionera en la acuicultura y los sistemas alimentarios.

Su estudio sobre pequeñas especies de peces nativos en Bangladesh impulsó una mejora en la alimentación y dietas más nutritivas para los sectores más bajos de Asia y África. Su transformación no solo cambió la forma de alimentarse de poblaciones necesitadas, sino que además permitió desarrollar ecosistemas más sustentables y logró ampliar la biodiversidad y activar la participación de las mujeres en la pesca. “Es un reconocimiento importante del papel esencial, pero a menudo pasado por alto, de los sistemas alimentarios acuáticos y de peces en la investigación agrícola para el desarrollo. Los alimentos acuáticos y de pescado ofrecen oportunidades para cambiar la vida de millones de personas vulnerables para que estén sanos y bien alimentados”, expresó la ganadora, que es oriunda de Trinidad y Tobago.

Ganadora del World Food Prize 2021

World Food Prize 2021: una investigación disruptiva

La científica fue la primera en advertir que los peces pequeños de consumo en el sudeste asiático eran fuentes importantes de micronutrientes y ácidos grasos esenciales y que sus valores nutricionales eran más altos de lo que se creía. Contrariamente a la creencia popular, los peces pequeños no competían con los peces grandes por el espacio o la comida. 

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Antes de su hallazgo, los pequeños agricultores de Bangladesh abastecían a la producción pesquera con estanques domésticos, pero utilizaban pesticidas para eliminar la competencia de las especies de peces nativos pequeños, con el objetivo era comercializar peces grandes, como la carpa o la tilapia. El resto de los animales que crecían eran considerados perjudiciales para la productividad.

El proyecto de Thilsted cambió para siempre la forma de producción y consumo tradicional de la región. Su propuesta consistía en aumentar el consumo de peces pequeños, especialmente para las mujeres y sus hijos, en los primeros 1000 días de vida, el período más crítico para la nutrición en el desarrollo de un niño.

“El potencial de los alimentos acuáticos diversos y nutritivos está listo para ser cosechado, y ofrece un camino para producir suficiente suministro de alimentos sin aumentar las emisiones de carbono y al mismo tiempo que reduce el estrés del ecosistema y la pérdida de hábitat”, destacó Thilsted.

Gracias a su enfoque, se aumentó la productividad total hasta cinco veces, además de mejorar la diversidad de especies y el valor nutricional de la producción. A su vez, el consumo de pescado en el hogar aumentó cuando Thilsted introdujo una red de enmalle casera y económica diseñada para que las mujeres cosechen fácilmente mola en pequeñas cantidades para el uso doméstico diario, lo que les aportó grandes cantidades de vitamina A, vitamina B12, calcio y hierro.

Además desarrolló productos alimenticios de pescado secos enteros originales, como la salsa picante de pescado y el pescado en polvo, con cuatro veces la densidad de nutrientes del pescado fresco. Todo esto llevó a una reducción del desperdicio de pescado y a un aumento de los ingresos, especialmente en las  mujeres, que producían estos alimentos con valor agregado.

Cultivo de peces y una política pública con consecuencias directas

Thilsted trabajó para incentivar el policultivo en los estanques productivos y su novedoso métodos de cultivo de peces fue llevado a la práctica por las comunidades a la vez que influyó en las políticas de los gobiernos.

En 2004 el Ministerio de Pesca y Ganadería de Bangladesh prohibió la limpieza de estanques y el uso de pesticidas para matar peces que se encuentran en la naturaleza. Desde 2000, la producción acuícola en Bangladesh se triplicó, y el sector ahora sustenta a 18 millones de personas, lo que convierte al país asiático en el quinto productor acuícola más grande del mundo.

Esto generó un aumento en los ingresos de la población y una mejora en su nutrición, lo que permitió que el hambre crónica se redujera en más de la mitad. A su vez, la cantidad de niños con bajo peso disminuyó a una cuarta parte.

"Con las políticas adecuadas en vigor, garantizar que las poblaciones locales tengan un mejor acceso a más pescado podría reducir los costos de salud pública, ayudar a cumplir los objetivos climáticos y fomentar el surgimiento de industrias pesqueras nacionales lucrativas", describió Thilsted.

Los avances demostrados por los proyectos de Thilsted generaron que otras naciones Asia y África, incluidas Camboya, India, Myanmar, Nepal, Malawi, Sierra Leona y Zambia, se sumaran al desafío.  “Es hora de que el mundo finalmente aproveche el pescado y otros alimentos acuáticos como superalimentos que alimentan mentes, cuerpos y economías. Sumergidas durante demasiado tiempo, las soluciones alimentarias acuáticas deben ocupar un lugar destacado en la agenda mundial ”, indicó la científica.

Una vida dedicada a la nutrición y a los sistemas alimentarios

Thilsted nació en 1949 en la isla caribeña de Trinidad y Tobago, estudió Agricultura Tropical en la Universidad de Las Indias Indias Occidentales y obtuvo un doctorado en Fisiología de la Nutrición de la Real Universidad Agrícola y Veterinaria de Dinamarca.

A partir de ahí, comenzó a trabajar en proyectos para mejorar la nutrición de mujeres y niños pequeños en Bangladesh y dedicó su carrera a trabajar con peces para promover la seguridad alimentaria y nutricional. En la década del 1990 comenzó a trabajar con distintas asociaciones y universidades y su investigación permitió el reconocimiento de las especies de peces nativos pequeños, como la mola, para una dieta nutritiva. La experta llegó a liderar un grupo de investigadores de Bangladesh y Dinamarca para el desarrollo de sistemas de policultivo en estanques, criando peces pequeños junto con peces grandes.

En la actualidad Thilsted ocupa el cargo de líder Global de Nutrición y Salud Pública en WorldFish, un centro de investigación global de CGIAR con sede en Malasia. Su trabajo consiste en guiar a instituciones privadas, ONGs y organizaciones públicas para cambiar los sistemas alimentarios en base a los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU.

A su vez, es vicepresidenta de la Cumbre de sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas 2021 y miembro del Comité Directivo del Panel de Expertos de Alto Nivel en Seguridad Alimentaria y Nutrición. También está involucrada con la Red de Acción Global para Década de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible de la ONU  (2021-2030) y la Década sobre Nutrición de la ONU (2016-2025).

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