Las lluvias de febrero sacaron a la zona núcleo de la sequía: cómo siguen los cultivos
Las precipitaciones lograron revertir la clasificación y los suelos muestran almacenajes escasos a regulares
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Febrero trajo lluvias que le dieron un respiro a los cultivos. La Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) destacó que el cambio más significativo se observa en la zona núcleo pampeana.
“Las lluvias registradas alcanzaron para que el área saliera de la clasificación de sequía de siete días atrás y muestre ahora almacenajes escasos a regulares, o incluso adecuados en zonas puntuales que recibieron más precipitaciones”, dijo el organismo.
Al mismo tiempo, el NEA, norte de Santa Fe y Entre Ríos corren otra suerte. Las lluvias no alcanzaron a satisfacer la alta demanda hídrica y prevalecen los desecamientos.
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Pagaron $607.000 por tonelada el primer trigo de la cosecha: quién lo compró y de dónde vinoPor su parte, en Entre Ríos se mantienen las condiciones de sequía. Formosa, Chaco y Corrientes mantienen áreas deficitarias.
“En el sudoeste de Buenos Aires y el sudeste de La Pampa se mantienen las condiciones secas, además del centro de Córdoba. En el sudeste bonaerense aumenta el área con reservas escasas en lotes de soja”, destacó la ORA.

Incendios en Argentina
El organismo reportó focos activos principalmente en Corrientes, Chubut, Río Negro y Neuquén, además de Catamarca y Mendoza.
“El Sistema Nacional de Monitoreo de Emergencias (Siname) indica la presencia de tres focos activos (en los departamentos correntinos de Paso de los Libres, Mercedes y Perugorría), un foco contenido (en el departamento entrerriano de Concordia) y 2 controlados (en los departamentos de Ituzaingó y Aguay, ambos en Corrientes)”, mencionó la ORA.
También se reportaron incendios en las zonas cordilleranas de Chubut, Río Negro, Neuquén y sur de Mendoza. “Los indicadores de disponibilidad de combustible fino, medio y grueso se mantienen elevados y en ascenso”, mencionó el informe.
Por otra parte, el indicador de disponibilidad del combustible medio y grueso se encuentra superando los valores máximos históricos. “En ambas áreas, las condiciones secas, con altas temperaturas y viento, generan condiciones meteorológicas favorables para el inicio y la propagación de incendios, que se suman a la alta disponibilidad de combustible”, concluyó la ORA.
