Escuchó una historia de campo y hoy cría hasta 40 vacas por hectárea en zonas desérticas con nopal
En Chamical, encontraron en una solución tan inesperada como revolucionaria; tiene menores costos, más eficiencia y sustentabilidad

En los llanos áridos de Chamical, provincia de La Rioja, donde criar una vaca requiere hasta 12 hectáreas y el agua escasea, Sebastián del Moral encontró una respuesta inesperada en la naturaleza: el nopal.
Lo que comenzó como una leyenda de campo sobre animales que sobrevivían comiendo cactus durante meses, hoy es un modelo ganadero intensivo que combina eficiencia productiva, rentabilidad y sustentabilidad ambiental.

Un legado familiar y una búsqueda personal
Sebastián es productor ganadero y estudiante de abogacía. Junto con su familia, maneja una inmobiliaria rural y grandes extensiones de campo con baja productividad. En su infancia escuchaba historias de "animales penqueros" que vivían sin bajar a beber agua por semanas, alimentándose únicamente de cardón. Esa curiosidad inicial lo llevó a investigar qué cactus eran más viables y manejables para un sistema intensivo. Así nació el Proyecto Nopal Green.
Inspirado por experiencias en México y Brasil, comenzó a experimentar con Opuntia ficus indica, el nopal sin espinas. Los resultados sorprendieron: vacas viejas, al borde de la muerte, recuperaban estado corporal y parían terneros saludables alimentándose solo de pencas de nopal. En pocos años, Sebastián y su equipo lograron mantener hasta 20 vacas por hectárea en tierras donde antes se necesitaban 10 para sostener una.

