Ordeñó vacas de madrugada hasta encontrar "un secreto de la naturaleza" que podría convertirse en una empresa multimillonaria desde Argentina
La científica Carla Borini lidera una startup que trabaja con ARN bioactivos, moléculas presentes en alimentos frescos que podrían mejorar el sueño, reducir el estrés y abrir una nueva categoría en la industria alimentaria
La innovación en alimentos suele estar asociada a nuevos ingredientes o procesos, pero en este caso el punto de partida fue un hallazgo más profundo: entender que, además de nutrir, lo que comemos también transmite información biológica. Desde esa premisa, Carla Borini, doctora en Ciencias Biológicas y cofundadora de Kresko RNAtech, avanza con un desarrollo que podría cambiar la forma en que se concibe la nutrición.
Carla Borini y la historia de Kresko
“Lo descubrimos, pero existía, se puede decir que es un secreto bien escondido por la naturaleza”, explicó Borini al repasar el origen de este avance, que surgió tras años de investigación y trabajo en laboratorio, pero también con anclaje en el territorio productivo. De hecho, sus primeras aproximaciones incluyeron experiencias en tambos de la zona de Bustinza, en Santa Fe, donde participó en ordeñes de madrugada para recolectar muestras.

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De la leche a la información: el rol de los ARN bioactivos
El descubrimiento gira en torno a pequeñas moléculas presentes en alimentos frescos, particularmente en la leche, que cumplen una función distinta a la de los nutrientes tradicionales. “Siempre asociamos los alimentos con nutrición, con nutrientes. Bueno, estos son más como piezas de información que permiten que nuestras células funcionen mejor”, detalló.
