Plan contra la garrapata bovina: cambia la estrategia y habrá nuevas zonas con controles obligatorios

El Senasa publicó una nueva resolución; se busca resguardar las áreas libres e incorpora los bioensayos garrapaticidas

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Plan contra la garrapata bovina: cambia la estrategia y habrá nuevas zonas con controles obligatorios
22deJuliode2026a las07:08

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) actualizó el Plan Nacional de Control Integrado y Erradicación de la Garrapata de bovinos mediante la Resolución 655/2026. Esta medida modifica las zonas y las estrategias sanitarias.

El organismo manifestó que el objetivo de la medida es optimizar los controles estatales para combatir esta enfermedad ectoparasitaria. Además, de resguardar las áreas libres en todo el territorio argentino.

Por este motivo, la resolución estableció criterios específicos y definió tres categorías de intervención epidemiológica. En primer lugar, determinó la Zona de Resguardo Sanitario (RS) para preservar los territorios naturalmente libres del parásito.

En segundo lugar, fijó la Zona de Erradicación (E) para aquellas áreas donde coexistieron diferentes grados de infestación, buscando reducir la prevalencia hasta eliminar la plaga. Finalmente, dispuso la Zona de Control Poblacional con Monitoreo Voluntario (C), orientada a mitigar la carga en regiones endémicas y evitar su dispersión.

Además, se dividió al país tomando como límite el paralelo 31° de latitud sur. Esto diferencia a las áreas entre el territorio apto para el parásito del no apto.

Cambios en el plan de erradicación

Una de las principales novedades es la implementación del Control Integrado de Garrapatas (CIG). Sobre esta herramienta, la resolución detalló: “Se trata de la aplicación articulada y simultánea de diferentes herramientas para el control de garrapatas, en donde una no debe ser química".

Esto incluye el control biológico, el manejo estratégico de potreros y la incorporación de biotipos bovinos con resistencia natural a la infestación. Asimismo, la normativa instauró fuertes exigencias frente a la resistencia parasitaria.

El Senasa estableció la realización obligatoria de bioensayos garrapaticidas (test de sensibilidad) para todos los establecimientos que registraron detecciones del parásito en sus tropas, ya sea durante el tránsito o en el lugar de destino. A su vez, los titulares y técnicos acreditados deberán notificar obligatoriamente cualquier hallazgo.

Por último, el Gobierno destacó que se fortalece la sanidad de las producciones ganaderas basados en cuatro pilares fundamentales: prevenir el ingreso de la garrapata en zonas libres del parásito, salvaguardar la inocuidad de los alimentos, evitar la diseminación de la resistencia a los productos garrapaticidas y fomentar el control integrado de garrapata.

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