De un pequeño lote a producir casi 1000 hectáreas del "cultivo del futuro": cosechan 30.000 toneladas al año de papa y abastecen al gigante McCain con agricultura regenerativa
De una producción familiar de hortalizas a un esquema de más de 900 hectáreas de papa para industria, consumo y semilla: los Di Yorio cuenta cómo crecieron junto a McCain
Finca Va Da Jú se volvió un ejemplo de producción de papa, el "cultivo del futuro" que puede producir más alimento que cualquier cereal en las mismas condiciones.
Durante un encuentro organizado por McCain, líder mundial en elaboración y venta de papas prefritas supercongeladas, conocimos la historia de este establecimiento ubicado a pocos kilómetros de Mar del Plata.
La historia de Finca Va Da Jú y la papa de McCain
En el marco del Regen Summit de McCain, Gerardo Di Yorio repasó: "Fueron varios años haciendo buena papa, bien elegida, bien trabajada y bien enviada. Mandábamos mucha papa fresca al norte y a Buenos Aires. Después empezaron los contratos con McCain y así fuimos creciendo sucesivamente hasta llegar a producir hasta 30.000 toneladas al año entre papa fresca, semilla y papa para industria".

En tanto, Daniel Di Yorio, segunda generación de la empresa, destacó: "Arrancamos con cultivos de hortalizas, con mi papá y mi mamá, y fuimos mutando hacia la papa. Hace unos 18 o 19 años que cultivamos papa y empezamos a trabajar con McCain. Fuimos creciendo de la mano de McCain, de la tecnología y del aumento de la superficie. Hoy producimos papa para industria, papa para consumo y semilla. Actualmente trabajamos unas 900 hectáreas y hoy estamos dedicados 100% a la papa".
Gerardo di Yorio resaltó: "Siempre digo que es mejor tener crédito que efectivo, porque el crédito te permite seguir creciendo. Comprás, pagás en tiempo y forma y mantenés la confianza. El día que tenés que pedir que te fíen porque no podés pagar, ahí las cosas empiezan a complicarse. Hay que tener siempre una buena carpeta de crédito; ese es uno de los mayores valores que puede tener un productor".
También destacó el rol que tuvieron sus hijos para el crecimiento de la empresa. Y el acompañamiento de un gigante como McCain: "El ingeniero Pablo Bisio, de McCain, terminó convirtiéndose casi en un integrante de la familia. Empezó visitándonos por los contratos con McCain, para recorrer los lotes y evaluar la producción, y terminó siendo una persona muy importante para nosotros".

