¿Momento de vender? La estrategia para capturar los mejores precios de la soja, el maíz y el trigo

Giuliana Quirici, consultora de fyo, analizó los valores actuales y las alternativas para tomar las mejores decisiones comerciales

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¿Momento de vender? La estrategia para capturar los mejores precios de la soja, el maíz y el trigo
11deSeptiembrede2026a las16:34

Los mercados agrícolas atraviesan semanas de fuerte volatilidad. A los movimientos propios de la oferta y la demanda se suman las guerras, el clima en Estados Unidos, las decisiones de China, el crecimiento productivo de Brasil, el petróleo y las expectativas sobre la economía estadounidense.

Los precios de los granos muestran una mejora respecto de los valores con los que muchos productores armaron sus presupuestos para la campaña 2026/27. La soja pasó de los US$ 330 utilizados como referencia a niveles superiores a US$ 360; el maíz, que se proyectaba en torno de US$ 180, se acercó a los US$ 205; y el trigo se ubicó por encima de los US$ 230.

Para Giuliana Quirici, consultora de fyo, el escenario abre oportunidades que no necesariamente deberían quedar atadas a la expectativa de encontrar el máximo precio. “Uno nunca le va a poder pegar en la venta al mejor, en el pico. Si no, no estaríamos acá ninguno de nosotros”, planteó en el streaming La Posta. Y resumió la estrategia: “Lo importante es promediar y capturar rentabilidad”.

La especialista remarcó que, ante estos niveles, existen distintas herramientas para proteger los márgenes y, al mismo tiempo, mantener cierta participación en una eventual suba. Entre ellas mencionó la venta de futuros, los forwards y las opciones. En este sentido, planteó: "Si quiero asegurar este precio porque este precio me da determinada rentabilidad podés vender el futuro o podés hacer un forward, una entrega diferida. O bien podés comprar puts”.

La opción de compra de un put funciona como un seguro frente a una caída: el productor paga una prima para establecer un valor mínimo y, si el mercado cae por debajo de ese nivel, puede ejercer la cobertura. Si los precios continúan subiendo, en cambio, puede dejarla sin ejercer y vender en el mercado.

A partir de allí también se pueden combinar opciones para reducir el costo de la cobertura. Quirici ejemplificó con una estrategia para soja que permitía establecer un valor de referencia de US$ 340 y un límite superior de US$ 380, con un costo aproximado de US$ 2.

“Estamos teniendo oportunidades”, sostuvo la consultora. Sin embargo, advirtió que los niveles actuales deben analizarse dentro de un mercado en el que los fondos tienen posiciones muy compradas y podrían comenzar a desarmarlas.

Soja: demanda china y fondos, en el centro de la escena

La soja encuentra uno de sus principales respaldos en la demanda. China había acordado con Estados Unidos comprar 25 millones de toneladas y, según explicó Quirici, se estimaba que ya había adquirido alrededor de la mitad de ese volumen.

A esto se suma una molienda que viene firme, impulsada por la política de biocombustibles. Del otro lado, los fondos mantienen una posición comprada elevada, un factor que puede amplificar tanto las subas como las bajas cuando decidan modificar sus posiciones.

En Estados Unidos, además, el mercado sigue de cerca la evolución de los cultivos. En el último informe se había incrementado en 600.000 hectáreas el área a cosechar de soja, mientras que el rendimiento esperado había bajado de 35,64 a 35,44 quintales por hectárea.

La condición de los cultivos genera interrogantes sobre si los recortes productivos terminarán siendo mayores. En ese sentido, Quirici destacó que el Pro Farmer Crop Tour había generado una sorpresa en soja al estimar una producción superior a la proyectada por el USDA.

Por eso, la atención está puesta no solo en la oferta, sino también en la demanda. “Siempre tenemos que ir mirando las dos patas”, señaló. Para la soja, eso implica seguir la molienda, el consumo interno y las exportaciones, además de la evolución de las compras de China.

Maíz: clima, Estados Unidos y el crecimiento de Brasil

El maíz también enfrenta una combinación de factores que pueden modificar el escenario. Estados Unidos comenzó la campaña con una expectativa de rendimiento de 115 quintales por hectárea, que posteriormente fue recortada hasta unos 112 quintales.

La producción, de todos modos, continuaría siendo elevada. Después del récord de aproximadamente 430 millones de toneladas de la campaña anterior, las estimaciones actuales se ubican alrededor de los 400 millones de toneladas, aunque todavía resta conocer nuevas actualizaciones del USDA.

Quirici señaló que uno de los puntos que seguirá de cerca el mercado será justamente el rendimiento. El Pro Farmer Crop Tour había estimado una producción de maíz de alrededor de 390 millones de toneladas, por debajo de los aproximadamente 406 millones que venía proyectando el USDA. Ese dato había generado compras de los fondos.

La demanda también será determinante: exportaciones, consumo interno, etanol y forraje forman parte de las variables que pueden modificar el balance.

A nivel local, el valor del maíz también muestra una mejora respecto de los presupuestos. “Vos a lo mejor hiciste un planteo con un maíz que rondaba los US$ 180. Hoy el maíz lo tenés más cercano a los US$ 205”, indicó.

A ese escenario se suma Brasil, cuya producción creció de manera significativa en los últimos años. En la campaña 2019/20 produjo alrededor de 100 millones de toneladas, mientras que para 2025/26 se esperan cerca de 143 millones.

“Brasil no tiene techo”, graficó Quirici al referirse al crecimiento productivo del país. Sin embargo, consideró que no necesariamente mantendrá el mismo ritmo de expansión y puso el foco en el clima y en la evolución de El Niño.

“Hoy tenés muchos factores ya a lo mejor alcistas tomados en precio. Hay que ver cómo sigue Brasil, hay que ver realmente qué te dice USDA”, señaló.

Trigo: la guerra sostiene el precio y Argentina vuelve a tener una gran oferta

En trigo, el escenario presenta una diferencia respecto de la soja y el maíz. Para Quirici, es el mercado con fundamentos más débiles, aunque todavía cuenta con el respaldo de la guerra entre Rusia y Ucrania.

“Creo que lo sostiene mucho, obviamente, toda la guerra entre Rusia y Ucrania”, explicó. Entre ambos países representan cerca del 30% de las exportaciones mundiales de trigo.

La eventual desaparición de esa prima vinculada al conflicto es uno de los riesgos que enfrenta el mercado. Antes de la guerra, el trigo diciembre se ubicaba en torno de US$ 205, mientras que actualmente ronda los US$ 230.

Argentina, además, llega con una elevada disponibilidad. La campaña 2025/26 fue récord, con una producción de entre 28 y 29 millones de toneladas, y ya se había comercializado aproximadamente el 70%. Esto significa que todavía quedarían alrededor de 8 millones de toneladas por vender.

Para la campaña siguiente, si el clima acompaña, el país podría volver a una producción importante, estimada en 21-22 millones de toneladas.

En ese escenario, Quirici consideró que los valores actuales justifican avanzar con ventas. “Estos precios, US$ 200, por encima de US$ 230, avanzaríamos en ventas”, sostuvo.

También planteó una alternativa para quienes buscan asegurar un nivel de precio sin resignar completamente una eventual mejora: una estrategia que permita trabajar con un valor de referencia de US$ 220 y un límite superior de US$ 240, con costo cero en el ejemplo presentado.

La lógica detrás de estas herramientas es evitar que toda la decisión comercial dependa de acertar el máximo del mercado. En un escenario donde confluyen geopolítica, clima, economía y movimientos financieros, la estrategia pasa por capturar parte de los valores cuando resultan atractivos para el negocio. “Lo importante es ir promediando, ir capturando rentabilidad”, insistió Quirici.

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