Dejó el tambo y su padre pensó que lo iba a fundir: 40 años después, su pasión por los caballos se convirtió en una cabaña exitosa
Nelso Bacci se dedicó a la cría de caballos de tiro argentino en el establecimiento "La Ercilia", Córdoba; tiene 83 años y sigue trabajando para mejorar la genética
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El arraigo rural se respira en cada rincón de "La Ercilia", un establecimiento rural ubicado 12 kilómetros al norte de Bell Ville, sobre la ruta provincial 3. El campo, que perteneció a su abuelo y luego a su padre, Atilio Bacci, mantiene las dimensiones originales que tuvo desde hace tres generaciones. Lo que cambió fue su matriz productiva.
Hace cuatro décadas, Nelso Bacci decidió dejar atrás la actividad tambera familiar para apostar por una nueva producción. Se trata de una actividad, que con el paso del tiempo, se convertiría en su gran pasión: la cría y selección de caballos de tiro argentino.
A sus 83 años, continúa al frente de una cabaña que puso el foco en la genética, la morfología y el desarrollo de ejemplares de gran porte. Su historia al frente del establecimiento fue compartida en el programa Estancias y Tradiciones, donde repasó el camino que lo llevó a transformar la tradición familiar y dedicar su vida a los caballos.

Del tambo al Tiro Argentino: el giro productivo de Nelso Bacci
La decisión significó romper con una tradición familiar. Nelso recuerda que el cambio comenzó cuando le planteó a su padre que no quería continuar con el tambo. "Yo le dije a mi viejo: 'mirá, yo el tambo no quiero seguir más'. Me dijo: 'Bueno, manejalo vos, hacé lo que te parezca'", relató Bacci.

La decisión siguiente fue vender las vacas para comprar un tractor y adquirir las primeras yeguas de tiro argentino, provenientes de la Estancia Del Sel, en Cañada de Gómez. La apuesta no fue recibida con entusiasmo por su padre. "Mi viejo estuvo como 10 días sin hablarme porque decía que yo lo iba a fundir", confesó Nelso.
La mirada de ambos sobre la actividad también era diferente. Para Atilio, el caballo era principalmente una herramienta de trabajo, vinculada al arado de tres rejas. No hacía falta que fuera un animal destacado desde el punto de vista estético o genético, sino que cumpliera con su función. Nelso, en cambio, comenzó a mirar al caballo desde otra perspectiva: la selección y la búsqueda de animales superiores.
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Venden novillos de exportación sin sacarlos del campo: cuánto se pagó y cómo funciona esta modalidadLa primera inversión se realizó con un cheque obtenido a partir de la venta de novillos a la firma Colombo y Magliano. Después de varios años de recorrer el país manejando camiones, con viajes por Corrientes, Salta y La Pampa, Nelso volvió definitivamente al campo y comenzó a consolidar la cabaña.
Genética, manejo y más de 700 kilos: cómo trabaja La Ercilia
Hoy, "La Ercilia" cuenta con 40 yeguas madre y dos padrillos activos. La producción anual ronda los 30 potrillos, en un esquema donde la selección genética ocupa un lugar central.
Bacci procura renovar los reproductores cada uno o dos años y busca animales en cabañas reconocidas, entre ellas la de Mariano Andrade, en Chaján, y "El Murciélago". La búsqueda de "sangre abierta" es otro de los pilares del sistema, con el objetivo de evitar la consanguinidad y mantener la diversidad genética dentro del plantel.
La selección no responde solamente al peso de los animales. Para Nelso, la conformación y la calidad morfológica son determinantes a la hora de decidir qué ejemplares permanecen dentro de la cabaña. "Si no te gusta la cabeza o el pecho, enseguida la sacás afuera", afirmó.
El manejo productivo también está pensado para acompañar el desarrollo de los animales. Mientras el casco principal funciona como centro de operaciones, las yeguas madre se encuentran en un campo ubicado a unos 30 kilómetros. La alimentación tiene un papel importante en el crecimiento de los potrillos, con utilización de avena y un pequeño feedlot destinado a su desarrollo.
El resultado de ese trabajo se refleja en los kilos. Los potrillos de "La Ercilia" superan habitualmente los 700 kilos, una característica que contribuyó a posicionar a la cabaña entre los establecimientos reconocidos por compradores de distintos puntos del país.

La búsqueda de genética y la selección de reproductores se combinan así con un manejo orientado a lograr animales de gran porte. El trabajo de Bacci se apoya en la observación permanente de los ejemplares y en la decisión de renovar las líneas cuando considera que es necesario incorporar nuevas características al plantel.
El reconocimiento alcanzado por el establecimiento también se refleja en algunas ventas particulares. Uno de los ejemplos que Nelso recuerdó especialmente fue la adquisición de un caballo para el gobernador de La Rioja. Un emisario llegó al establecimiento con una consigna concreta: encontrar "el mejor ejemplar". "El gobernador dijo que lo elija usted", le comentaron.
Bacci eligió un potro que consideró excepcional. Aunque en ese momento todavía no estaban listos los papeles de tránsito, la operación se concretó a partir de la confianza construida alrededor del establecimiento y de su trabajo. Días después, recibió el llamado del mandatario para agradecerle: el gobernador estaba encantado con el animal para sus paseos de fin de semana.
Caballos, tradición y familia: el legado que sigue creciendo
Detrás de la actividad productiva también existe una historia familiar y de trabajo cotidiano. Romina Bazán, pareja de Nelso, acompaña el desarrollo de la cabaña y tuvo un papel importante en la difusión del campo a través de las redes sociales.
Su vínculo con el campo, además, se extendió hacia la artesanía. Romina comenzó con trabajos de soguería y con el tiempo avanzó hacia la platería fina. Se formó con Luis María Ponton y Fabricio Dolade y actualmente continúa perfeccionando su técnica junto a Daniel Martínez y Luis Hill, especialista en platería ubicado a 15 kilómetros del establecimiento.

Ese aprendizaje le permitió desarrollar trabajos de ojalado fino en tiento de chivo y calado de iniciales en plata para mates y aperos. De esta manera, la actividad de la cabaña no solo se relaciona con la genética y la cría de caballos, sino también con una tradición cultural vinculada al trabajo rural.
En esa historia también aparece "Chingo", uno de los trabajadores que durante años fue mano derecha de Nelso y que dejó una marca particular en la forma de trabajar con los caballos. Su especialidad era el manejo de una tropilla entablada de picazos y tenía una particular conexión con los animales.
Chingo también fue importante en el amanse de los animales. Entre sus prácticas estaba lograr que los potros subieran solos al tráiler, una metodología que actualmente continúan Fabián y Lucas, el hijo de Romina.
Después de cuatro décadas desde aquella decisión que generó preocupación en su padre, la transformación de "La Ercilia" terminó consolidando una nueva identidad productiva para el campo familiar. La actividad tambera quedó atrás y en su lugar se desarrolló una cabaña especializada en Tiro Argentino, con una genética que busca ejemplares de gran porte y calidad.
"Yo no cambio la paz que tengo acá por nada. Me levanto, veo mis animales, mis gallinas, y eso es impagable", concluyó Bacci.
