Un salame de casi cinco cuadras: Tandil busca este fin de semana recuperar el récord que le ganó San Andrés de Giles

En el festival Chacinar, las familias productoras del salame de Tandil intentarán superar los 501 metros; la marca encargada de elaborarlo, Cagnoli, acaba de ser distinguida por el mejor salame picado grueso del país

Un salame de casi cinco cuadras: Tandil busca este fin de semana recuperar el récord que le ganó San Andrés de Giles
07deNoviembrede2026a las06:30

El salame de Cagnoli fue distinguido como el mejor salame picado grueso del país en el concurso “Experiencias del Sabor” de Caminos y Sabores 2026. El reconocimiento puso en valor uno de los productos más representativos de Tandil, elaborado bajo la Denominación de Origen que identifica a esta especialidad gastronómica de la región.

Hombre con cofia y guardapolvo blanco revisa salames colgados en una sala de secado, en Tandil

En diálogo con el streaming La Posta, de Agrofy News, Lucio Rancez, embajador de la marca, destacó la importancia del premio y el recorrido de la empresa familiar. “Hablar de Cagnoli es hablar de una familia de casi 100 años de historia en la industria de los chacinados, en la fabricación de salames artesanales aquí en Tandil”, señaló.

Actualmente, la cuarta generación está al frente de la fábrica, con nuevas propuestas, innovaciones y lanzamientos que buscan mantener vigente la tradición familiar. Además de sus reconocidos salames, la firma amplió su producción a jamones, fiambres, mortadelas y otros productos.

Desde la empresa, su presidente, Pablo Cagnoli, también destacó el significado del reconocimiento: “Representa mucho más que un logro de la empresa. Es el reconocimiento a una historia construida durante casi 100 años por las familias de productores que hicieron del salame de Tandil un producto único”.

La Denominación de Origen, un sello que distingue al salame de Tandil

Uno de los aspectos que diferencia al producto es su Denominación de Origen, un reconocimiento que obtuvo en 2011 y que fue resultado de un trabajo conjunto entre instituciones, productores y distintos niveles del Estado. Se trató del primer agroproducto argentino en recibir esta distinción, que certifica su vínculo con el territorio, sus características particulares y los conocimientos productivos transmitidos de generación en generación.

“Es un sello que identifica que es salame de Tandil y que tiene una calidad espectacular”, explicó Rancez durante la entrevista. También destacó que la receta combina una tradición artesanal y un punto de maduración que caracteriza al producto.

El salame más largo del mundo, otro desafío para Cagnoli

El reconocimiento nacional llega en un año especial para la marca, que se prepara para participar de una nueva edición de Chacinar, el Festival del Salame y el Cerdo de Tandil. Durante el encuentro, que se realizará el 7, 8 y 9 de noviembre, se presentará nuevamente el salame con Denominación de Origen más largo del mundo.

Salames envasados y cortados en rodajas sobre una tabla, con pan, ajo y vino tinto

La elaboración estará a cargo de Cagnoli y contará con la participación de las familias tradicionales que integran el Consejo de la Denominación de Origen: Cagnoli, Las Dinas, El Reencuentro y Estancias Integradas. El desafío será superar los 501 metros, marca que San Andrés de Giles alcanzó hace dos meses y que desplazó el registro anterior de Tandil, que había llegado a los 480 metros.

“Requiere de una preparación muy particular. Imagínense que no es fácil hacer un salame de casi cinco cuadras de largo”, contó Rancez. Además, explicó que la medida definitiva se conoce recién al momento de presentarlo, debido a la merma que se produce durante el proceso de secado y maduración.