La "vaca loca" beneficiaría las exportaciones de soja

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05deDiciembrede2000a las08:18

La UE decidió prohibir la harina de carne empleada para alimentar a todoslos animales de granja

Las proteínas cárnicas serían reemplazadas por las de esa oleaginosa

La Argentina es uno de los principales productores mundiales

Parecería que la reaparición del "mal de la vaca loca" en laUnión Europea (UE) y la decisión anunciada ayer de suspender las harinascárnicas de la nutrición animal podría beneficiar las exportacionesargentinas de harina de soja.

En 1999, las ventas de ese producto al Viejo Continente redituaron unos 995millones de dólares para la Argentina. Y el reemplazo de las proteínasanimales por las de soja produciría un aumento de la demanda del orden de los 3millones de toneladas, según el analista privado Pablo Andreani, de AgriPac SA.

Los mercados asumieron ese incremento durante las semanas precedentes, puesel precio de la harina de soja creció hasta 10 dólares. Sólo ayer, luego deuna tendencia alcista, las cotizaciones volvieron a bajar.

"Para nosotros es positivo porque ya se ha comenzado a notar en elmercado un cambio de humor", reconoció el director ejecutivo de la Cámarade la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara).

Los ministros de Agricultura de los 15 países que componen la UEdeterminaron ayer, luego de una reunión de emergencia, prohibir por seis mesesel empleo de harinas de carne para la alimentación de los animales de granja.

Este producto ya estaba legalmente vedado para la dieta del ganado vacunodesde 1994. Pero, según nuevos estudios, habría indicios de contagios cruzadosentre las diferentes especies.

"Creo que esto presenta oportunidades y amenazas porque va a favorecerlas exportaciones de harina de soja argentina, aunque también acarreará unadiscusión acerca del origen transgénico de esos productos", consideró elagregado agrícola argentino en Bruselas, Arturo Ortiz.

Más del 70 por ciento de la soja cosechada en la Argentina proviene deorganismos modificados genéticamente.

Hasta hoy, no existen razones científicas para desconfiar de los alimentostransgénicos, aunque la Unión Europea se ha declarado ideológicamente encontra de esos materiales.

"A lo sumo, la consecuencia inevitable para los argentinos va a seretiquetar los productos para diferenciarlos", opinó Ortiz.

Concretamente, el plan de choque de las autoridades europeas para frenar elavance del "mal de la vaca loca" traerá consecuencias directas sobrelos sistemas de producción de ese bloque. En una nota titulada ,"Sojacontra las vacas locas", el diario español El País explicó las"drásticas" consecuencias económicas de semejante cambio de modelo.La publicación detalla que se trata de un proceso costoso que necesita unperíodo de ajuste y plantea muchas dudas sobre si debe abordarse unareconversión coyuntural o definitiva.

Mientras tanto, se estima que la caída del consumo de carne en algunospaíses de la UE ya alcanzó el 80 por ciento.

Por consiguiente, las exportaciones de carne argentina a ese destinosufrieron un duro golpe, pese a sus características naturales. "Esdifícil hacer una oportunidad de un producto con mala imagen pública. Para elconsumidor, la carne es carne", aclaró el agregado agrícola argentino.

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