La industria láctea pide ayuda al Gobierno

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12deDiciembrede2000a las08:34

El conflicto se tratará en la cumbre de presidentes del bloque

Un organismo brasileño acusó de dumping a nueve firmas líderesargentinas

Las penalizaría con una arancelamiento de hasta el 46%

El Gobierno propondrá elevar el gravamen extra Mercosur

El affaire lácteo entre la Argentina y Brasil ingresó ayer en un terrenoincandescente. La industria lechera local puntualizó que no negociará"nada" antes de aclarar su posición frente a la acusación brasileñade dumping, que penalizaría a nueve empresas líderes con aranceles de hasta el46 por ciento.

Así lo expresó el titular del Centro de la Industria Láctea (CIL), RicardoJames, minutos después de reunirse con el titular de la cartera de Agricultura,Antonio Berhongaray.

"¡Es un horror!, esa acusación de dumping es de una arbitrariedadalarmante y vamos a refutar caso por caso", expresó James, pues antes del22 del actual la Argentina presentará su defensa.

El tema podría irrumpir abruptamente en la cumbre de presidentes delMercosur que se realizará en la ciudad de Florianópolis (Brasil) entre pasadomañana y el viernes.

"Estamos hablando con las autoridades para que haya un contactodiplomático en el más alto nivel posible", reconoció James.

Las exportaciones lácteas a Brasil reditúan unos 200 millones de dólaresanuales. La dependencia económica resulta muy grande y el reciente veredictodel Departamento de Defensa Comercial (Decom) brasileño afectaría al 95 porciento del complejo lechero argentino.

"En estas condiciones no estamos dispuestos a negociar nada porque ladeterminación brasileña nos pone contra la pared", consignó el titularde la CIL.

Explicó, además, que el dictamen del Decom sólo busca ejercer presiónsobre las empresas argentinas para proteger a un sector interno"ineficiente".

Esa argumentación de la CIL posee base, pues el promedio productivo de lecheen Brasil es de aproximadamente 3 litros diarios por vaca. En la Argentina, encambio, el rendimiento alcanza los 15 litros.

"Después de haber visto lo que hicieron con este expediente -se quejóJames- nuestra posición es bastante pesimista, está visto que puede pasarcualquier cosa."

Como fusible para descomprimir la situación, altos funcionarios del Gobiernoevalúan negociar una suba al 35 por ciento los aranceles extra Mercosur.

La medida había sido solicitada por los brasileños, aunque hasta ahora laArgentina se había mostrado reacia, pues afecta cerca de 300 productos.

"Ese podría llegar a ser un camino, si es que existe algún camino,pero en todo caso hay que ver cómo se plantea", dijo James.

Dentro de dos meses la Decom debe elevar un dictamen final sobre el supuestodumping argentino.

De ser desfavorable para la Argentina, el sobrearancel comenzaría a regirdesde mediados de febrero.

Consultado acerca de posibles pérdidas, James expresó: "Ni me atrevo apensarlo".

En el caso hipotético de que ello ocurriese, la industria láctea argentinapresentará una demanda tanto en el Tribunal Arbitral del Mercosur como en elseno de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

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