Esperan dueño las 10.000 toneladas de cortes Hilton

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27deSeptiembrede2002a las08:23

BUENOS AIRES (DyN) -- Los potenciales beneficiados con la asignación parcial del cupo cárnico adicional que complementa la cuota Hilton de este año para la Argentina, demostraron que de la inquietud que los domina podrían pasar sin dificultad al enfrentamiento con el gobierno, en tanto no se defina la distribución.

Se trata de asignar 10 mil toneladas de carnes enfriadas de alta calidad, adicionadas por la UE al tope de 28 mil que otorga anualmente al país, como modo de resarcir en parte los daños económicos que soportaron los productores y exportadores cárnicos nacionales cuando, en todo el mundo, se cerraron los mercados compradores del producto nacional a raíz de la reaparición de la aftosa en los rodeos bovinos nacionales.

La decisión europea fue adoptada por el comité veterinario que se reunió en Bruselas hace más de tres meses y refrendada luego por el grupo de los Quince países que integran el bloque económico del Viejo continente, pero el gobierno argentino aún no dispuso la distribución del cupo ampliatorio, que sólo se otorgó para este año, excepcionalmente y por causas mencionadas.

Así, mientras en la cartera agropecuaria nacional se sucedieron los responsables del área desde que la UE fijó su posición sobre el tema, la nueva conducción todavía no se definió al respecto.

Operadores y empresarios del negocio de ganados y carnes dijeron ayer que las autoridades están, en parte, "en una línea de fuego", debido a que los exportadores pretenderían que se mantenga la distribución de acuerdo a los cupos entregados anteriormente, para cubrir los embarques de las históricas 28 mil toneladas.

Entre tanto, emprendimientos menos ambiciosos y con menor presencia en el circuito exportador sostienen que esa porción de torta debería repartirse considerando iniciativas conjuntas de productores y asociaciones de criadores, quienes generalmente reciben asignaciones por concurso y bajos tonelajes. Los más ambiciosos, por su parte, apuntan a convencer al gobierno que el reparto se realice solamente entre las plantas frigoríficas que se vieron obligadas a dejar de exportar el año pasado, por lo cual resultaron las más perjudicadas económicamente, llegando incluso a cerrar establecimientos y cesantear personal por falta de mercados externos donde colocar las carnes argentinas.

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