Efecto negativo de prohibiciones.

El gobierno, vía Ministerio de Economía, acaba de establecer la prohibición de faena para la hacienda vacuna de menos de 300 kilos...

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26deAgostode2005a las08:25

El gobierno, vía Ministerio de Economía, acaba de establecer la prohibición de faena para la hacienda vacuna de menos de 300 kilos, motivada en la necesidad de mejorar la terminación de los animales. ¿Habrá pensado el gobierno por qué el productor envía al mercado novillos de menos del mencionado peso?

Hoy el productor manda animales livianos porque, a partir de un determinado peso, el animal come más y engorda menos, es decir, el índice de conversión es menor, por lo tanto tiene mayor costo de producción. En ello también incide la carga fiscal vigente. El efecto colateral que hace a los precios de mercado es una menor oferta en kilos de carne. Es obvio que es más rápido y más inteligente poner más kilos de carne en el stock existente que aumentar el número de cabezas (cuestión de tiempo).

Somos conscientes de que el consumidor acostumbrado a la carne de ternera no va a girar en forma inmediata a una carne diferente (animal más pesado). Aplicando el conocimiento, esto se resuelve mediante políticas fiscales de incentivo hacia el productor, con lo que además se aumenta la recaudación por haber una mayor oferta de kilos en el sistema comercial.

• Objetivo

En síntesis: el objetivo por todos buscado está en promover el incremento de la media de peso de faena (más kilos de oferta). El mecanismo apropiado que, si se lo sigue, acompañaría el crecimiento, sería tomar como ganancia imponible los kilogramos base de la media anual del ONCCA por categoría de hacienda y considerar al excedente como ingreso no imponible para Impuesto a las Ganancias. Esta medida debería ser establecida para vacas, vaquillonas y novillos, quedando excluida la categoría de terneros/as y mamones. Ejemplo: año 0 - media del ONCCA para novillos 210 kg-media de venta del productor 265 kg - exento de ganancia 55 kg. Año 1: media del ONCCA sobre faena del año anterior 245 kg - media de venta por el productor --275 kg exento de ganancia 30 kg. Año 2 : media del ONCCA sobre faena del año anterior 280 kg - media de venta del productor 280 kg - exento de ganancias 0. De esto surgen algunos puntos para tener en cuenta:

a) hoy no se recauda por encima de esa media, por lo que su aplicación no genera una pérdida de recaudación en cabeza del productor, pero sí un aumento de recaudación en etapas posteriores;

b) no está medido el aumento en la eficiencia en el sector frigorífico, lo que redundaría en una disminución de los costos y por consiguiente una reducción de los precios;

c) la limitación de la faena de los animales chicos, tal como ha dispuesto el gobierno, hace que suba el piso de faena, pero no eleva su techo. En el caso de nuestra propuesta, lo que se hace es subir el techo. Por ejemplo: si me prohíben faenar un animal de 300 kilos, lo faeno a los 301. En cambio, si la idea es que por encima de los 300 kilos no voy a pagar ganancias, trataré de llevarlo a los 340 kilos y tener 40 exentos;

d) importa asimismo, como antes se dijo, la relación de eficiencia-costo/ingreso. Pasado determinado peso en cada categoría de hacienda, a medida que aumenta de tamaño, cada kilo adicional es más costoso, de ahí que convenga venderlo antes. En la propuesta de no pagar el impuesto de 35% se compensa el mayor costo de engorde. A través de intervenir usando métodos perimidos, como el de castigo y control excesivo (en este caso de kilaje), se pretende el mismo objetivo que a nuestro criterio no se puede lograr.

En cuanto a los mercados, está claro que si el gobierno dispuso semejante medida, ha sido porque el porcentaje de animales chicos que va a faena es importante.

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