La UE aprueba cuatro nuevos transgénicos

Son tres variedades de maíz y una remolacha. Se podrá exportar un tipo del cereal que se había autorizado en agosto pasado en la Argentina ante la escasez de semillas.

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25deOctubrede2007a las07:06

Finalmente, la Unión Europea autorizó ayer la importación de cuatro productos agrícolas transgénicos para ser comercializados dentro de 27 países del bloque durante los próximos 10 años, según informó la Comisión Europea.

La decisión, anticipada por El Cronista, fue asumida a través de un proceso legal por inacción que se pone en juego cuando los ministros de la Unión Europea no pueden ponerse de acuerdo luego de tres meses de debate. En septiembre, los ministros fracasaron en alcanzar un acuerdo consensuado por medio del sistema de votación del organismo, por lo que la palabra final pasó a la Comisión.

Tres de los productos genéticamente modificados son de variedad de maíz y el cuarto es de azúcar de remolacha, según se informó ayer.

Ninguno de los productos será cultivado en Europa pero serían importados para su uso en alimentos de humanos y animales.

Maíz argentino

Uno de los maíces que podrán ingresar al bloque es propiedad de la empresa Monsanto y fue aprobado para ser comercializado en Argentina en agosto pasado. En ese momento, la Comisión Nacional de Semillas (Conase) y el Instituto Nacional de Semillas (Inase) tomaron la medida, sólo restringida al mercado interno, por la escasez de semillas y ante el inicio de la siembra.

Este maíz tiene, a diferencia de los transgénicos “simples” que están aprobados en la Argentina desde hace 10 años, dos genes apilados. La característica de la semilla es su resistencia a insectos y al herbicida glifosato. Con la aprobación de agosto pasado, Monsanto estimó que la producción de maíz a nivel nacional aumentará en un 6%, es decir que habrá casi 2 millones de toneladas adicionales. Pero podría ser más si se tiene en cuenta que este año se sembrará un 11% más de área con el cereal. Ahora, esa producción también podrá ser exportada al gran bloque comprador, sin necesidad de segregar las semillas, como lo había dispuesto la resolución que aprobaba la siembra.

En un comunicado, Monsanto también destacó que con la decisión de aprobar el transgénico mientras estaba prohibida su exportación a la Unión Europea, la Argentina “retomó su liderazgo en biotecnología, lo que permitirá a nuestros productores contar con una tecnología que abra las puertas a una nueva revolución en la producción agrícola”.

Discrepancias

Las negociaciones sobre la liberación del ingreso de transgénicos a la Unión Europea son históricas, y la postura de la Argentina, junto con otros países evolucionados en biotecnología, es la de considerar como barreras paraarancelarias a las restricciones de la Unión Europea.

Sin embargo, desde que la moratoria no oficial de seis años de la UE para la aprobación de nuevos productos fuera levantada en el 2004, la Comisión autorizó una serie de transgénicos, contrariando a grupos ambientalistas.

Los consumidores europeos son muy conocidos por su preocupación en relación a los alimentos transgénicos, mientras que la industria biotecnológica insiste en que sus productos son seguros, además de que permiten aumentar la escala de producción.

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