La cadena cárnica local empieza a sentir las secuelas de la crisis global

Binner estuvo en el block test de la Región Centro que se hizo en la planta de Mattievich en Carcarañá.

20deOctubrede2008a las07:35

La crisis financiera internacional ya no sólo radica en la baja de las Bolsas, sino que comenzó a impactar en la economía real, en particular en los sectores nacionales vinculados a la exportación. Es así que la ganadería local encendió las luces de alerta, a pesar de que la política nacional impulsada desde el gobierno de Cristina Fernández apuntó en el último tiempo a privilegiar el consumo interno en desmedro de las plazas globales.

Algunos frigoríficos ya recibieron la noticia de que los pagos de sus ventas al exterior sufrirán demoras. En otros casos, embarques que llegaron al puerto de destino fueron rechazados con el objetivo de renegociar los precios.

Los hombres vinculados a la ganadería local dieron su opinión sobre el impacto que la crisis financiera en la actividad.

José Mattievich, titular del frigorífico homónimo, cree que "se vienen momentos muy difíciles". El empresario prevé que el sector sufrirá las consecuencias de la turbulencia financiera global, la cual consideró que afectará a industrias relacionadas con la ganadería como la automotriz.

"Aunque parezca mentira la industria automotriz está relacionada con las vacas, porque consume cuero y hoy la industria automotriz está parada", dijo el empresario, quien está preocupado porque "la Argentina arrastra problemas internos".

Sin embargo, Mattievich se mostró optimista al asegurar que "podrán prescindir de cualquier cosa pero no de alimentos" y al remarcar que "todo se va a encauzar en algún momento".

El consignatario Marcelo Pastore señaló que la mayor preocupación pasa porque "no se puede vender al exterior, ya que el gobierno venía limitando las exportaciones. Con este contexto vemos que muchos lugares a donde iban nuestras carnes, ahora no tienen para pagar, y eso puede repercutir en nuestros frigoríficos", ya que "uno de los problemas más inminentes es la demora en los pagos", dijo. Agregó que el sector "deberá estar atento" a esta situación.

Juan Pablo Vitanzi, integrante de la firma Fiorito, Sebastiani y Cía., presentó una mirada más dura. "Indudablemente el mercado sufrirá una retracción, pero quien hoy tenga una producción mixta tendrá mayor versatilidad a la hora de comercializar la ganadería, ya que podés tener la posibilidad de moverte en la exportación o el mercado interno: convertir maíz en carne es una buena alternativa para hacerle frente a esta crisis".

Para el analista, como las exportaciones funcionan a base de financiación y como el crédito va ser más caro habrá un reacomodamiento de piezas en el mercado interno. Por eso, para capear la crisis hay que "hacer hincapié en la eficiencia del rodeo". Vitazi consideró que "es momento de poner el ojo en la eficiencia de la producción y entender que las cuestiones genéticas para aportar mayor calidad no son un gasto sino una inversión".

Angel Girardi, presidente de la Asociación de Productores de Carne Bovina Argentina (Aprocaboa), dio una visión pesimista sobre el futuro para el sector.

"No coincido con la presidenta cuando dice que la crisis no nos roza, sino que nos atropella y nos golpea muy fuerte. El precio de la Hilton bajó de 20 mil a 14 mil y Rusia directamente está renegociando contratados ya firmados, en el puerto quiere devolver contenedores o bajar los precios a la mitad", explicó.

Girardi estimó que en el consumo interno también se complica el escenario, ya consideró que habrá menos dinero. Como muestra de las complicaciones que ya enfrenta el sector, el empresario mencionó que la carne que los productores venden a los frigoríficos exportadores bajaron de 7 a 6 pesos el kilo.

Juan Felix Rossetti, productor ganadero de Santa Fe, puso paños fríos ante la mirada crítica del sector y consider

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