Paraliza la Casa Rosada el debate por Ganancias

Por la puja con Moyano, demora la actualización del piso del tributo.

11deJuniode2012a las06:49

Por lo menos hasta dentro de dos meses el Gobierno no aplicará una suba del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias . Pese a la creciente presión de las dos centrales obreras y de la oposición, que acordaron trabajar en tándem en esta causa, la presidenta Cristina Kirchner mantendrá los actuales valores hasta agosto próximo, cuando finalice la batalla gremial por la sucesión de Hugo Moyano al frente de la CGT.

"Cristina no le va a entregar nada a Moyano, y menos en plena pelea por continuar al frente de la CGT", confiaron a LA NACION dos encumbradas fuentes kirchneristas del Congreso, con fluida llegada a la Casa Rosada.

Con esta decisión, el oficialismo impondrá su mayoría para clausurar todos los intentos opositores de actualizar los valores del tributo en el Congreso. Actualmente, el piso mínimo del pago de Ganancias es de 7998 pesos para los trabajadores casados con dos hijos y de $ 5782 para los solteros.

"La facultad para modificar el impuesto la tiene el Poder Ejecutivo; se la cedió el Congreso el año pasado, cuando sancionó el presupuesto 2012", dijo el jefe del bloque oficialista de diputados, Agustín Rossi.

En rigor, no es sólo una motivación política -la guerra entre el Gobierno y Moyano- lo que demora la actualización del mínimo no imponible de Ganancias. Otra razón fundamental es económica: el Gobierno, agobiado por el peso del gasto público y la disminución sostenida en los ingresos nacionales por la desaceleración en la economía en el primer cuatrimestre del año, no puede permitirse una merma en la recaudación de este impuesto subiendo el piso a partir del cual deben tributar los asalariados.

Ante esta situación, un eventual aumento del mínimo -que ya se rumorea que podría darse en agosto por medio de un decreto presidencial- no superaría el 20 por ciento, confían fuentes oficialistas.

En ese hipotético caso este porcentaje será rechazado por la oposición y por el sindicalismo por "insuficiente", alertaron a LA NACION voces de ambos sectores.

Esta inusual alianza opositora-sindical acusa al Gobierno de aplicar un impuesto confiscatorio al salario de los trabajadores. Advierten que alrededor del 20% de los trabajadores en blanco y más de 200.000 jubilados sufren la retención de este tributo, ya que su piso mínimo -de 7998 pesos para los trabajadores casados con dos hijos y de 5782 pesos para los solteros- no se actualiza desde hace un año. Como consecuencia de esta demora, una porción significativa de las subas salariales acordadas en paritarias termina en las arcas del Estado.

En el Congreso, la oposición reclamó el martes pasado el urgente tratamiento de este tema en la Comisión de Presupuesto. Su presidente, el oficialista Roberto Feletti, accedió a medias a este reclamo: incluyó la cuestión en el temario pero advirtió que ésta u otras iniciativas de carácter fiscal que se discutan sólo serán viables si guardan equidad y equilibrio fiscal.

Requisito

"Mi proyecto de ley cumple con este requisito", lo desafió el diputado Alfonso Prat-Gay, jefe del bloque de la Coalición Cívica. Su iniciativa propone esquivar el debate sobre el mínimo no imponible y propone, directamente, gravar la renta financiera y eximir del pago del impuesto a las ganancias los salarios inferiores a cuatro veces el salario mínimo, vital y móvil (es decir, un total de $ 9200) y a las jubilaciones ordinarias.

Se trata de una propuesta progresiva y expansiva, sin costo para la Nación y las provincias", enfatizó Prat-Gay, que contó con el apoyo de distintos representantes opositores, entre ellos el del jefe del bloque radical, Ricardo Gil Lavedra.

También el diputado Claudio Lozano, del Frente Amplio Progresista (FAP), insistió con el suyo, que propone que la alícuota del mínimo no imponible guard

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