“Fueron 15 minutos de terror”: el granizo que mató a 40 animales y destruyó una granja familiar en Santa Fe

Una familia rural de Fortín Olmos sufrió un violento episodio de granizo que perforó techos, dañó instalaciones y provocó la muerte de corderos y aves; Mariela Martínez contó cómo vivieron el temporal y pidió colaboración para recuperar la vivienda y resguardar a los animales

“Fueron 15 minutos de terror”: el granizo que mató a 40 animales y destruyó una granja familiar en Santa Fe
24deOctubrede2026a las07:00

Cerca de las 6:20 de la mañana, Mariela Martínez escuchó truenos y salió a mirar el tiempo. Hacia el sur, el cielo estaba oscuro y, poco después, comenzó a caer granizo de un tamaño inusual. En solo 15 minutos, las piedras provocaron graves daños en la granja familiar Bernavela, ubicada en el distrito de Fortín Olmos, departamento Vera, al norte de Santa Fe.

“Piedras de un tamaño inmenso, comparado o más grande que un huevo de gallina”, contó Mariela a Agrofy News. La mujer, de 34 años, vive frente a la casa de sus padres y fue testigo de lo ocurrido junto a su hijo de 16 años. Según relató, el granizo cayó sin lluvia.

Piso de campo cubierto de granizo, grandes trozos blancos sobre el pasto, con un corral de palos y alambre al fondo.

Un granizo inusual que dejó animales muertos y daños en toda la granja

En la granja Bernavela, la familia cría alrededor de 200 chivos y ovejas, además de gallinas, patos y cerdos. La producción es una de sus principales fuentes de ingresos: venden cabritos, lechones y huevos.

Tras el temporal, encontraron corderos muertos por el impacto de las piedras. Algunos integrantes de la familia intentaron rescatar a los animales que todavía se movían, pero varios no lograron sobrevivir. En otros casos, tuvieron que faenarlos para evitar perder por completo la carne.

Ovejas muertas por el granizo en una granja de Santa Fe; dos personas revisan una de ellas

“Murieron solamente por el impacto del piedrazo en la cabeza”, explicó Mariela. También encontraron aves con fracturas en las patas y las alas, además de ejemplares muertos. En total, estiman que las pérdidas rondan los 40 animales. El impacto económico es significativo para una familia que vive de la producción. Según detalló, cada cordero tiene un valor aproximado de $100.000, a lo que se suman las pérdidas de aves ponedoras y los daños en la infraestructura.

Hombre sosteniendo dos gallinas muertas en un campo cubierto de granizo; a la derecha, otro ejemplar de plumaje oscuro y rojizo, también sin vida

El granizo también perforó las pantallas solares que utilizan en el lugar, dañó los techos y los grandes recipientes de agua destinados a los animales. Los árboles, el jardín y la huerta que tenían para vender tampoco resistieron el fenómeno.

“Se dañó todo”, resumió Mariela. Las piedras quedaron esparcidas por el terreno y dificultaban hasta las tareas más básicas. “Caminábamos sobre las piedras todo el tiempo para hacer las cosas. Parecía un empedrado muy duro que dolía en los pies”, describió.

Granizo acumulado en el suelo de un campo junto a un tanque azul, y una foto de un agujero de granizo en una malla o tela.

La intensidad del episodio quedó en evidencia incluso varias horas después. Cerca de las 10:30, todavía había piedras del tamaño de un huevo de gallina que no se habían derretido.

“Tengo 34 años y jamás en mi vida vi algo así”

Para Mariela, lo ocurrido fue completamente excepcional. Su padre lleva alrededor de 40 años trabajando en el campo y la familia se crió en ese mismo lugar, pero ninguno recuerda haber atravesado una situación semejante. “Es una rareza de la naturaleza: piedra sin llover”, sostuvo.

Otro aspecto que llamó la atención de la familia fue que las propiedades vecinas no sufrieron pérdidas similares. De acuerdo con su relato, el fenómeno afectó una franja puntual del terreno donde se encuentra la granja Bernavela. “Para mis papás fue un golpe muy duro. Mi papá se pregunta por qué a nosotros, si en 15 minutos se destruyó el sacrificio de tanto tiempo”, contó.

A las pérdidas materiales y productivas se suma la situación de aislamiento en la que vive la familia. En la zona no cuentan con electricidad, agua potable ni conexión a internet, y deben recorrer unos 10 kilómetros por un camino rural de tierra para llegar al pueblo y al centro de salud. “Nos sentimos bastante olvidados”

El pedido de ayuda para reparar los techos y proteger a los animales

Después del temporal, la familia comenzó a acomodar las chapas que todavía pueden utilizar para improvisar refugios para los animales heridos. Algunos presentan lesiones graves, incluso en los ojos, por lo que necesitan espacios donde puedan permanecer protegidos.

Con la ayuda del presidente comunal de Fortín Olmos, Rodrigo Acevedo, comenzaron a organizarse para afrontar las consecuencias del fenómeno. Sin embargo, la prioridad sigue siendo conseguir materiales “Lo que más necesitamos con prioridad son chapas para la vivienda y para resguardar a los animales”, explicó Mariela. Por eso, apeló a la solidaridad de quienes puedan colaborar con chapas usadas que todavía estén en condiciones de ser aprovechadas.

La preocupación también está puesta en la posibilidad de que vuelvan a registrarse fenómenos meteorológicos intensos. La familia busca recuperar cuanto antes las condiciones mínimas para protegerse y continuar con su actividad productiva.

“De la granja vivimos”, recordó Mariela. Para ayudar a Mariela y su familia estan recibiendo ayuda voluntaria a través del alias mondongo.92 y su contacto es +54 9 3483 44-8954.

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