Otro acuerdo salarial lleva el piso de las paritarias cerca del 25%
Los bancarios se sumaron a los gremios que acordaron por encima del 20% que pretendía el Gobierno.
En menos de un mes, el piso del 20 por ciento que la Casa Rosada pretendía imponer para los aumentos salariales de este año terminó de convertirse en una utopía.
En el cierre de una semana marcada por las coincidencias entre las distintas facciones del universo sindical de cara a las negociaciones salariales, el gremio bancario acordó ayer una serie de pagos para el primer trimestre del año, a modo de anticipo de la paritaria, que implicará en los hechos un aumento de 24,3 por ciento del sueldo básico del sector. Esas sumas adicionales, de 1700 pesos mensuales en promedio, funcionarán como el piso de la negociación salarial que los bancarios iniciarán en la segunda quincena de marzo.
El acuerdo de este gremio se suma a los que ya lograron los cosechadores de fruta y el personal no docente de instituciones privadas, que obtuvieron subas del 25%.
Ese porcentaje está por encima del que el Gobierno había dejado trascender como válido para empezar a negociar, y roza el 25% que tanto la CGT como la CTA oficialistas calcularon como piso en las reuniones que mantuvieron esta semana con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada.
El acuerdo bancario, que terminó de sellarse ayer en el Ministerio de Trabajo, incluye tres pagos remunerativos de 1444 pesos y un cuarto pago no remunerativo de $ 770, este último a pagar antes de fin de mes. La mejora salarial llegará a los 5102 pesos en el primer trimestre y el sueldo básico, hoy en $ 7200, sumará $ 1751, es decir, un 24,3%.
"Este primer acuerdo nos da la tranquilidad necesaria para esperar la negociación de marzo, responde a nuestras expectativas y nos deja muy cerca del 25% que pretendíamos", dijo a LA NACION el secretario general de La Bancaria, Sergio Palazzo. El gremio forma parte de la CGT antikirchnerista que lidera Hugo Moyano, aunque, a nivel interno, algunos sectores comulgan con el Gobierno.
La paritaria prevista para mediados de marzo estará condicionada, indicó el gremialista, por la evolución de tres factores: lo que ocurra con el Impuesto a las Ganancias , el índice de la inflación en los primeros tres meses del año y la rentabilidad de los bancos que, según los últimos datos disponibles, correspondientes a septiembre de 2012, aumentó un 41 por ciento respecto del año anterior.
Sin eufemismos, desde la Unión Industrial Argentina (UIA) advirtieron que la pretensión salarial de los sindicatos es excesiva. Lo hizo el vicepresidente de la entidad, Daniel Funes de Rioja, horas después de que José Ignacio de Mendiguren, máxima autoridad de la UIA, comparara la actual puja salarial con el Rodrigazo (ver aparte).
"Las demandas salariales de entre 25 y 30 por ciento no son viables", planteó Funes de Rioja en un reportaje con radio El Mundo.
"Si se producen presiones y no se logra una salida de razonabilidad, sino una competencia para ver quién saca más o quién genera mayores conflictos, el panorama va a ser muy complicado", añadió.
Tras recordar que éste es un año electoral, Funes de Rioja dio por descontado que satisfacer las demandas sindicales en los niveles planteados afectará la competitividad. "Si a uno lo aprietan y termina entregando, eso es el preludio de problemas. A la corta o a la larga ese sector o esa empresa pierde competitividad y, finalmente, se pierden producción y empleo", alertó.
La suba del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias es crucial para los bancarios y para el resto de los gremios, tanto oficialistas como opositores, cuyas paritarias comenzarán en marzo.
El Gobierno había dejado trascender que, en línea con la suba que pretendía para los sueldos, estudiaba una subir el piso del impuesto un 20 por ciento. Esa cifra está muy por debajo del 57% que calculó la CGT alineada con la Casa
