La ONU instó al Gobierno a frenar la reforma judicial
La relatora sobre independencia de la justicia advirtió que implica graves riesgos institucionales; es la mayor crítica internacional a los proyectos; dura reacción de la Cancillería.
La Relatoría Especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre la independencia judicial exhortó al gobierno argentino a que "reconsidere" los proyectos de reforma del Consejo de la Magistratura y de limitación de las medidas cautelares.
Fue la crítica de mayor peso político que recibió el plan "democratizador" de la Justicia en el plano internacional. En un comunicado publicado anteayer en la página web de la ONU, la relatora Gabriela Knaul, brasileña, sostuvo que esas iniciativas son contrarias al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, así como a "principios básicos relativos a la independencia de la judicatura" .
Knaul advirtió que la intervención que pretende otorgarse a los partidos políticos en el Consejo de la Magistratura "pone en riesgo la independencia" de sus miembros, "lo que compromete seriamente los principios de separación de poderes y de independencia del Poder Judicial".
La cancillería argentina reaccionó de inmediato. Afirmó que la "insólita actitud" de la relatora había representado, por su "falta de imparcialidad, mesura y equilibrio", un "desvío" de su mandato. En un comunicado, cuestionó además que Knaul se hubiera pronunciado sin esperar la respuesta argentina a una serie de preguntas que ella había hecho llegar la semana pasada.
Anoche, la Cancillería le contestó aquellas consultas. También hizo públicas sus respuestas a través de un comunicado de prensa, volvió a criticar las advertencias de la funcionaria y dijo que estaba "mal informada".
"La República Argentina exige que las autoridades de las Naciones Unidas supervisen la tarea de la relatora especial -afirmó la Cancillería-, para que su trabajo cumpla con las normas de ecuanimidad necesarias."
Knaul fue más de diez años jueza en Brasil y en 2009 la ONU la nombró relatora especial sobre la independencia de los magistrados y abogados, cargo en el que sucedió al argentino Leandro Despouy, que preside la Auditoría General de la Nación.
Knaul recorrió desde entonces más de 16 países. No sólo cuestionó al gobierno argentino. En los últimos seis meses, sus intervenciones también incomodaron a autoridades de Honduras y de Rusia.
La advertencia de Knaul sobre la Argentina va en sintonía con las críticas dadas a conocer por asociaciones internacionales de jueces y de abogados en las últimas horas. En Estados Unidos, la organización Human Rights Watch (HRW) llamó al Congreso a "rechazar los proyectos" y el gobierno de Barack Obama informó que "sigue con mucha atención" las iniciativas.
"El Estado tiene el compromiso de asegurar la independencia de la judicatura mediante el respeto de su legislación a los estándares internacionales", afirmó Knaul como fundamento para que el Gobierno diera marcha atrás con la modificación al Consejo de la Magistratura y con el nuevo régimen de cautelares (este último, promulgado anteayer).
La relatora sostuvo que están en peligro la "separación de poderes" y la independencia judicial, "elementos fundamentales de toda democracia y de todo Estado de Derecho". Criticó, en concreto, que los partidos políticos intervengan en la elección de los consejeros de la Magistratura, que se reduzcan las mayorías necesarias para abrir juicios políticos contr
