Aumentó la exportación de harina de soja
Pese a la caída en el volumen, subió 20% la exportación de harina de soja. Las ventas al mundo llegaron a u$s 11,8 millones, contra u$s 9,9 millones de 2011. La escasez del poroto explica la caída de volumen.
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Más que el poroto sin procesar, la harina de soja entendida como la harina y los pellets es el principal producto de exportación de Argentina. Es más, en 2013, contribuyeron con el 14,2% de los u$s 83.026 millones que totalizaron las exportaciones locales.
En ese marco, en los últimos dos años, las ventas externas del producto medido en divisas tuvo un alza de 20%.
Ese incremento, producto de la mejora de los precios internacionales del principal subproducto del complejo oleaginoso local, permitió compensar con crecer la baja del 12% que en el mismo lapso registraron los volúmenes enviados al mundo.
De acuerdo con un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en 2011 Argentina exportó harina de soja 28.239.000 toneladas de harina de soja, lo que representó un ingreso de divisas al país de u$s 9.907 millones.
Un año más tarde, las ventas externas del producto (que representa más del 14% del total de productos que exporta la Argentina) se redujeron a 25.036.000 toneladas. En 2012, no obstante, el factor precios jugó a favor del país, dado que la facturación superó los u$s 10.549 millones. El año pasado, en tanto, se colocaron en el mundo 24.801.000 toneladas, valuadas en u$s 11.848 millones, un crecimiento del 20% en dos años.
Al respecto, enfatizó que en 2011, la harina de soja se movió entre u$s 340 y u$s 388 por tonelada. Un año después, el mismo producto alcanzó los u$s 537 por tonelada. Para 2013, los precios relevados por el trabajo van de un pico de u$s 516 en el primer trimestre a u$s 500 en el cuarto trimestre del año pasado, expone el trabajo realizado por Julio Calzada,
El aumento de los precios internacionales de la harina de soja en el período, en especial a partir del segundo trimestre de 2012, permitió una mayor facturación pese a la caída de los volúmenes procesados, afortunadamente para el país, que depende crecientemente de las divisas que genera el complejo oleaginoso nacional, destacó.
Al indagar los motivos que explican la caída en volúmenes de las exportaciones de la harina de soja, la BCR expone la baja de 32% que registró en los últimos dos años la demanda de la harina de soja argentina por parte de la Unión Europea.
El bloque, principal destino de las exportaciones locales de harina de soja, pasó de comprar 13.038.000 toneladas en 2011, a 8.866.999 toneladas, en parte por la crisis que atraviesa la región. El trabajo considera que durante ese lapso no habrían existido restricciones comerciales de la UE para que justifiquen esa retracción en las ventas. Por eso, el informe infiere que existió una incidencia en 2012 de la mejor cosecha argentina del poroto, que fue de 40,1 millones de toneladas y generó una reducida molienda, del orden de 33,3 millones de toneladas.
Para 2013, en tanto, Calzada sostiene que pese al repunte en la producción nacional de soja el ciclo 2012/13 llegó a 49,3 millones hubo una cifra reducida de molienda: 34 millones.
Esto se debió al menor ritmo de comercialización del poroto y a una mayor formación de stocks no industriales, sostuvo en referencia a la estrategia de los productores de no vender su cosecha y acopiarla en silobolsas en sus propios campos.
