Impuesto al vino: optimismo cuyano tras cumbre con Cabrera

Cornejo y Uñac estuvieron con el ministro de Producción. También expusieron empresarios del sector Nación se comprometió a estudiar la situación y dar una respuesta. Gobernadores, confiados.

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El peronista Uñac y el radical Cornejo plantearon a Cabrera los perjuicios que provocaría el impuesto a las economías regionales.

El peronista Uñac y el radical Cornejo plantearon a Cabrera los perjuicios que provocaría el impuesto a las economías regionales.

09deNoviembrede2017a las08:20

La comitiva cuyana, encabezada por el gobernador mendocino Alfredo Cornejo y el sanjuanino Sergio Uñac, salió optimista de la Casa Rosada ayer tras la reunión con el ministro de Producción de la Nación, Francisco Cabrera, en el intento por forzar una marcha atrás con el impuesto al vino, en una decisión que terminará de definir el presidente Mauricio Macri en los próximos días.

Del encuentro, finalmente, no participó Nicolás Dujovne, titular de la cartera de Hacienda y artífice de la reforma impositiva que hizo trinar a los cuyanos y tensó la relación Cornejo-Macri, quienes comparten el espacio Cambiemos. En cambio, se sumó el peronista Uñac.

Los bodegueros y productores que formaron parte del convite (esta vez, a diferencia de otras veces, desde la misma vereda) mostraron sus números a Nación. En resumen: el sector no soporta más carga tributaria.

En un escenario donde las exportaciones vienen en caída, el gravamen de 10% a los vinos y 17% a espumantes le restaría aún más competitividad. También argumentaron que el mercado interno (la mayor parte de la producción se consumen en el país) ya sufrió una merma significativa.

Cornejo se puso al frente del reclamo desde la semana pasada (de hecho, el paper de 10 páginas que quedó en Buenos Aires fue elaborado por el gobierno de Mendoza), y tanto el propio gobernador como sus funcionarios ya recorrieron despachos nacionales. Eso le permitió llegar al encuentro con un acuerdo con la Casa Rosada sobre el error de haber declarado "No Saludable" al vino. Ayer se jugó otra carta fuerte para sensibilizar a Cabrera, quien se mostró dispuesto a negociar, en concordancia con declaraciones que ya habían realizado desde otras oficinas nacionales. Inclusive, la ausencia de Dujovne -si bien participó un funcionario de su área- fue leída de forma positiva por los cuyanos: prefieren los argumentos sobre la producción que una tabla de ingresos y egresos contables. 

"Se puso sobre la mesa el impacto que tiene en una actividad de base agrícola y cómo pegaría en las 230 mil hectáreas de vid que hay en la Argentina", señaló a este medio un funcionario mendocino. "El efecto de pegarle al vino puede ser en nuestras provincias como el cierre del ferrocarril en los noventa: la actividad le da vida a pueblos, ciudades y departamentos de Cuyo que giran en torno a la vitivinicultura", agregó, y recalcó que el vino influye en el comercio y otros sectores, y están en riesgo 80 mil puestos de trabajo y la sustentabilidad de 20 mil productores. Los empresario también hablaron de la identidad del vino en el oeste argentino y de la tradición familiar de la actividad. 

"Una botella lleva también corcho, etiquetas, vidrio. El impuesto me come el 70% de la rentabilidad de lo que produzco", graficó un productor. 

Esta base sirvió para exponer las diferencias entre la cadena de valor del vino y la de productos como la cerveza o las gaseosas, de base industrial. Tras el encuentro, Uñac manifestó: "Somos el séptimo país en el mundo con superficie cultivada de vid. Vemos con malos ojos que se grave una actividad que es genuina, que mantiene muchos puestos de trabajo". Cornejo, por su parte, consideró que tienen "argumentos sólidos que se sostienen desde la salud, las economías regionales, las cuentas nacionales, como para convencer al Gobierno". Si bien el mendocino en la apertura del cónclave reconoció que la reforma tributaria es positiva, pidió revisar este gravamen puntual. Uñac abogó por la eliminación, sin preámbulos.

Desde Nación dijeron en la previa que escucharán a las provincias y luego responderían, "con todas las posibilidades sobre la mesa". Ni en Mendoza ni en San Juan esperaban una respuesta ayer mismo de boca de Cabrera, quien tomó nota de cifras y razones. Además, la decisión la tomará el propio presidente Macri. En caso de que los cuyanos hayan logrado persuadirlos (esa fue la sensación con la que cruzaron las rejas de Balcarce 50), en el entorno de los gobernadores saben que el gobierno nacional se tomará unos días para responder. La inmediatez se leería como una improvisación del texto original. 

Pero Mendoza y San Juan tienen más esperanzas después de la reunión de ayer. Esperan que las planillas con el proyecto que llegará al Congreso ya incluya el 0% por el que está pujando todo el sector.

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