Warmi: la hilandería que conecta a 600 pequeños productores de la Puna argentina con el mundo

Detrás de cada prenda que elaboran hay un gran compromiso con la región; si bien nació hace 7 años, su historia se remonta a 1922

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Warmi: la hilandería que conecta a 600 pequeños productores de la Puna argentina con el mundo
12deMayode2021a las12:25

Tener una trazabilidad clara y mantener un comercio justo son dos de los objetivos con los que nació la hilandería Warmi. “Nuestro propósito y fin social es intentar aportar y colaborar a la creación de más y mejor calidad de oportunidades en la Puna argentina”, sintetiza Gastón Arostegui, gerente general del emprendimiento, al que califica como una “empresa social”.

Rosario Quispe y la Asociación Warmi Sayajsunqo

Detrás de cada prenda, hay un fuerte esfuerzo por impulsar el desarrollo socioeconómico de los pequeños productores de la región, que tiene grandes necesidades y una pobreza extendida. Incluso, una de las accionistas de la firma es la Asociación Warmi Sayajsunqo (mujeres perseverantes en quechua) de Rosario Quispe, referente social y emprendedora que trabaja hace más de 20 años para mejorar las vidas de los hombres y mujeres de la zona.

“Es un proyecto bastante innovador para abordar un desarrollo genuino y socioeconómico sostenible en el tiempo”, resalta Arostegui y explica que la zona tiene recursos desaprovechados, como el pelo y fibra de la llama. “Nosotros aprovechamos de forma sustentable el recurso camélido para darle valor agregado en origen. Además, buscamos generar un producto para introducir en el mercado que transmita la identidad cultural y tradición del norte”, destaca.

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En la actualidad, se abastecen de materia prima provista por 600 productores de 19 comunidades de la Puna. En las plantas de la hilandería trabajan 25 personas y por año procesan alrededor de 25.000 kilos de fibras entre llama y oveja. La empresa comercializa dos líneas: una de indumentaria, que es más que nada accesorios como bufandas, chalinas y ponchos, y otra de decoración de hogar, que incluye pies de camas.

Una de las grandes fortalezas de la marca es la trazabilidad. “La industria textil está cuestionada por esto, así que buscamos transparencia en todo el proceso y hacemos un esfuerzo para contarlo”, indica Arostegui. Todo está detallado: la materia prima que utilizan, cuánto le pagan a los productores y a qué comunidades les compran. “Queremos que todos reciban una paga justa por sus recursos. Tenemos un fuerte compromiso con el comercio justo”, señala el ejecutivo.

El circuito comienza en Abra Pampa, ahí se clasifica, limpia y procesa la materia en bruto. Luego, el hilado baja a Palpalá, a 230 kilómetros, donde se teje y confecciona la tela y se convierte en tejidos y productos finales que son comercializados. “El 100 por ciento de nuestros productos están terminados a mano. Somos muy respetuosos de todas las personas que interceden a lo largo de toda la cadena de valor”, añade, y sostiene que desde la empresa buscan mejorar las condiciones del pequeño productor, que tiene imposibilidad de acceder a muchos recursos y muchas veces tiene grandes necesidades. “Tratamos de fortalecerlo generando valor agregado. Vamos de extremo a extremo y llegamos al consumidor final suministrando un producto de excelente calidad. Buscamos transmitir que con la adquisición de este producto, que dura de por vida, hay un impacto positivo y de colaboración de manera directa en la región de la Puna”, observa.

Hilandería: recuperar el patrimonio cultural e histórico

Si bien Warmi nació hace 7 años, su historia se remonta a 1922, cuando el Gobierno de la provincia adquiere máquinas para fundar la primera hilandería en Jujuy. Sin embargo, el lugar no poseía la infraestructura necesaria para instalar una planta y las máquinas quedaron guardadas durante 30 años. En la década del 50 se conformó una sociedad público-privada y se pusieron en marcha las máquinas. Luego, la empresa pasó a manos privadas completamente y fue cambiando de dueño, hasta que en 2012, el último propietario decidió poner la maquinaria a la venta como chatarra. Ahí nació Warmi. “Nosotros recuperamos una hilandería que estaba a punto de cerrar”, recuerda Arostegui. 

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Expansión de la Hilandería Warmi

Además de vender en todo el país, exportan a Chile, Uruguay, Alemania, Australia y Estados Unidos. “Son exportaciones pequeñas, pero estamos intentando fortalecerlas e incrementarlas”, aclara.

“Tengo una agenda llena de sueños por delante”, confiesa Arostegui, quien adelanta que el plan es implementar nuevos procesos para tener un producto de excelente calidad. En este sentido aclara que en la actualidad tienen presencia en un mercado premium, pero esperan crecer en el mercado de lujo.

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