El drama de la "vaca china": la zona en donde 240.000 animales podrían morir en el campo

"No podemos reponer la hacienda”, cuenta un productor; la situación se agrava por la falta de lluvias

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El drama de la "vaca china": la zona en donde 240.000 animales podrían morir en el campo
12deAgostode2021a las18:34

Productores del sudoeste bonaerense alertaron sobre las dificultades de la región por el cierre de exportaciones y aseguran que por los costos y las condiciones climáticas, las vacas de descarte o conserva, que son hiperflacas y suelen enviarse a China, terminan muriéndose en los campos. “El argentino no está acostumbrado a comer ese tipo de carne”, asegura  Heriberto Brunet, productor de la zona a Agrofy News.

Brunet pertenece al grupo de productores autoconvocados que el mes pasado decidió llevar adelante una particular iniciativa para protestar contra el cepo a las exportaciones, en especial a los envíos de carne a China. En esa ocasión, los ganaderos decidieron asar un novillo y una vaca "china" (o de descarte) para explicitar la diferencia entre estos dos animales. “Queríamos demostrarle a la gente que no es un capricho, sino que la vaca 'china' es incomible, porque el sabor es fulero, tiene mucha grasa amarilla, poca carne, muchos nervios y es vieja”. El ganadero aclara que ese tipo de vaca tiene dos destinos: puede ser utilizada para hacer fiambres o conserva en el país o enviarse al exterior, especialmente a China.

Según informa Brunet, en la zona ganadera del sudoeste bonaerense (partidos de Adolfo Alsina, Bahía Blanca, Coronel Rosales, Coronel Pringles, Coronel Suárez, Guaminí, Patagones, Puan Saavedra, Tornquist, Villarino) se estima que hay alrededor de 1.200.000 vacas. De ese total, el 20% pertenece al “recambio anual”, que son las “viejas” que por enfermedades o porque no quedan preñadas, se “renuevan” cada año. “Si con ese ganado no tenemos buena comercialización, no podemos reponer la hacienda”, sintetiza el productor en referencia a las 240.000 cabezas que se estima que están en la zona y son consideradas vacas “chinas”.

Brunet describe que al Mercado de Liniers solo llegan los animales que están cerca, por un tema de desequilibrio entre costos de flete, gastos de la transacción y valor de este tipo de ganado. “Estamos muy lejos como para llevarlas y no se justifica mandarla”, observa el productor y agrega que en caso de no poder comercializarse, “esa vaca se muere en el campo”.

Dificultades de las vacas viejas para alimentarse

La situación está agravada debido a las condiciones climáticas de esta zona de la provincia. “Acá hay falta de agua, llevamos ocho meses con poca agua y los pastos en invierno son duros. Las vacas viejas no tienen dientes, no pueden autoabastecerse y se mueren en el campo”. Brunet explica que el costo de los rollos de pasto tampoco justifican invertir para alimentar a los bovinos, cuyo valor en kilo sumado al gasto de fletes y de empleados, derivan en que los animales “se desplomen” en las haciendas por la falta de nutrición.

“No vale la pena darle de comer a esa vaca, porque estamos en una zona de productores chicos y las cosas no están bien”, se lamenta.

Respecto de la mortalidad, Brunet añade que por el momento el número no es grande, porque “recién arranca el invierno crudo”, pero advierte que hasta octubre no habrá pasto en la zona, por lo que aún faltan unos meses para dimensionar las pérdidas.

El reclamo no es solo hacia el Gobierno

Desde hace más de 80 días que el sector ganadero está viviendo momentos complicados. Primero el Gobierno cerró totalmente las exportaciones de carne y luego comenzó a permitir envíos con un cupo del 50%, en una medida que estará vigente hasta el 31 de agosto próximo. “Por un capricho inconsulto, no nos dejan exportar esas vacas. Estoy en desacuerdo con el tema de las restricciones a las exportaciones, en particular con las de descarte”, sostiene Brunet.

Además de criticar la medida oficial, el productor señala: “Estamos muy enojados con la gente de las rurales, porque nadie hace nada ni pone la cara. Estamos pasando un mal momento ahora en esta zona y nadie está reclamando. Esperan que las cosas pasen”.

Por su parte, desde el grupo de productores autoconvocados, que organizó el asado en el que entregaron alrededor de 1700 sandwiches de “degustación” para dar a conocer la diferencia entre el novillo y la vaca china, ya están organizando un nuevo reclamo, aunque por el momento no está definido de cómo lo llevarán adelante.

Brunet indica que parte del accionar del grupo, que no tiene banderas partidarias y que está conformado por decenas de productores, fue contactar a los concejales y ejecutivos de los municipios de la zona para que eleven un pedido al Gobierno Nacional y que se revea el decreto de los envíos al exterior. “Esta medida nos afecta muchísimo y queremos que nos apoyen. No queremos que las vacas se mueran. Si las pudiéramos exportar sería mejor para todo el mundo, porque si no la mortalidad será muy importante”, completó el ganadero.

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