La startup argentina que transforma los desechos del campo en bitcoins
Nació con el objetivo de cambiar la forma en que se hace minería de criptomonedas a nivel global, y por su factor descontaminante es totalmente revolucionario

En los últimos años el uso de las criptomonedas se ha popularizado mucho en la sociedad. Ya sea para comercializar productos o como una alternativa de ahorro, lo cierto es que cada vez hay más personas se vuelcan a este tipo de divisas digitales, y eso se debe en parte al gran valor que les aporta el hecho de ser infalsificables.
No obstante, así como están los que las eligen también están los que las critican por el enorme gasto de energía no renovable que generan las granjas de minado.
Este proceso, que consiste en darle soporte a la cadena de bloques (blockchain), no es contaminante en sí. Pero utiliza mucha electricidad que proviene de combustibles fósiles para hacer trabajar a las computadoras que encriptan códigos. A modo de ejemplo, solo para mantener a la red de bitcoin se consume más energía que en toda la Argentina.
Ante esta situación, CryptoGranjas, una empresa argentina que desde 2017 se dedica a la minería tradicional, comenzó a idear una estrategia sustentable para el desarrollo de un bitcoin verde que no genere un impacto ambiental. Así surgió el proyecto de las Bio-Cryptogranjas.

¿El futuro de la criptominería?
La iniciativa se basa en la transformación de basura en riqueza a través de un circuito compuesto por cuatro procesos: uno químico, uno mecánico, uno criptográfico y, por último, uno informático.
“Nos llaman de las fábricas alimenticias, criaderos intensivos e incluso tambos porque no saben qué hacer con la cantidad de excremento de animales o suero de leche que tiran por día. Nosotros almacenamos esos residuos orgánicos en un biodigestor, que tiene una capacidad de hasta 400 toneladas y, mediante un proceso químico, distintas bacterias los transforman en gas metano. Energía sustentable que llega a alimentar a las computadoras que minan”, explica en diálogo con Agrofy News Jose Sarasola, CEO de la joven empresa y experto en crypto minería.
Si bien existen granjas que utilizan energía solar o eólica, el diferencial de las Bio-Crypyogranjas está en su efecto descontaminante. Es decir, no solo trabajan con energías renovables, sino que además al quitar la basura del ecosistema y transformarla en algo positivo, pasan a ser agentes activos.
“Nuestro proyecto es una solución a un problema. Tomamos el residuo que afecta al establecimiento agropecuario y que también es tóxico para el medio ambiente, y lo convertimos en bitcoins literalmente”, resume Sarasola.

Un proyecto tan ambicioso como rentable
Según el experto, hoy en día no hay incentivos para que las mineras inviertan en energía renovable. Pero con un sistema así, replicable en cualquier lugar donde estén presentes este tipo de desechos biológicos, la actividad se vuelve rentable. Es por eso que la startup agrotecnológica, conformada en total por 13 personas, se encuentra en pleno desarrollo y con grandes planes de expansión.
Como primera instancia, se asociaron con aquellas plantas de biogás que tuvieran interés en trabajar con los bitcoins verdes. Ahora, su objetivo es poner las propias en espacios cercanos a establecimientos agropecuarios que cuentan con muchos residuos.
Al respecto, Sarasola detalló: “Si bien ya tenemos granjas funcionando con energía tradicional en Salta, Corrientes y Capital Federal, estamos por inaugurar la primera Bio-Cryptogranja de Latinoamérica en Helios Energía Limpia, al norte de Córdoba”.
Como en todo proyecto a gran escala, la inversión es costosa y actualmente ronda entre los cinco y ocho millones de dólares. Sin embargo, a través de un modelo de fideicomisos, distintas personas intervienen con mayor o menor capital para hacer realidad este proyecto.
“Armamos la planta de biogás juntando distintos actores que están interesados en solucionar el problema puntual de sus desechos y que también quieren participar de alguna manera de esta nueva minería de bitcoin verde”, sintetizó el CEO.


