Canta desde los seis años, vendió la Play para grabar un disco y hoy recorre el país con su guitarra: el sueño criollo de Braian Simaldoni
Con 19 años y una guitarra en mano, Braian Simaldoni llegó desde Dolores a La Rural 2025 para mostrar su arte; es payador, cantautor y defensor de las raíces folclóricas; en Agrofy News Live, contó cómo cambió los videojuegos por la improvisación, las giras y las décimas
PorBraian Simaldoni tiene 19 años, nació en Dolores, provincia de Buenos Aires, y se presenta con una sonrisa criolla y versos improvisados. Fue parte de La Posta de Agrofy News Live desde La Rural 2025, donde dejó en claro que no es un joven cualquiera: a los 14 años vendió su PlayStation para grabar su primer disco y rendirle homenaje a sus abuelos, quienes lo criaron entre guitarras, jineteadas y raíces camperas.
Quién es Braian Simaldoni
“La primera vez que canté fue a los seis años, en el jardín. La guitarra era más grande que yo”, recuerda entre risas. Desde entonces, no paró: estudió con referentes del payadorismo local como Manuel Gaboto, Susana Repeto y Roberto Parodi. A los 9 ya estaba en talleres de improvisación, y poco a poco encontró en la décima y el folclore un lugar desde donde expresarse.
“Vendí la Play, la había comprado mi viejo”, cuenta sin vueltas. Con esos 30.000 pesos grabó su primer CD, al que tituló A mis abuelos. “Era un homenaje a ellos, que fueron quienes me criaron”, explica. Ese disco, con diez canciones (cuatro de su autoría), marcó el inicio de su camino como cantautor y compositor. “Hay veces que esas letras de los 14 años están mejores que las de ahora”, bromea.
Seguí leyendo
El grupo de agrónomos sin plata que en 2002 armó una empresa que hoy vende más de US$ 2.000 millones al añoHoy, con una carrera en crecimiento, suma presentaciones en distintos puntos del país e incluso una gira internacional en homenaje a Facundo Cabral que lo llevó por Guatemala, Costa Rica y El Salvador. “Cada lugar te deja algo distinto. Y lo peor es despedirse, porque cuando ya te tenés que ir, es cuando más querés quedarte”, dice.

Además de cantar y componer, Braian defiende con orgullo el arte de la improvisación: “El payador fue el primer periodista. Le cantaba a la realidad, sin callar lo que el pueblo quería escuchar”, afirma. Y sostiene que esa honestidad cruda es también lo que incomoda: “Un cantante de folklore sabés lo que va a cantar, un payador no. Por eso a veces no se le da el espacio que merece”.
En paralelo a las presentaciones en festivales y teatros, está preparando nuevas canciones con la discográfica Pelo Music: una chacarera, una samba, un tango y una canción, todas de su autoría. Como adelanto, en La Posta interpretó “Agradezco”, una obra que invita a valorar lo esencial: “Aprendí que en el silencio crecen sueños olvidados”, canta.
El próximo 22 de agosto —fecha especial porque coincide con el Día del Folklore y su cumpleaños— dará un show en el Teatro de Lezama, en la provincia de Buenos Aires. “Quedan poquitas entradas”, avisa, con la humildad de quien todavía se emociona con cada escenario y con la certeza de que eligió el camino correcto.

Cambiar los videojuegos por la guitarra, la improvisación y la poesía no fue fácil, pero Braian lo hizo con convicción. Hoy, con apenas 19 años, su voz ya suena como la de alguien que tiene algo para decir.
