Pirulo llega a Calle Corrientes: la apasionante historia de un grupo que, con origen en el campo, ya conquista a tres generaciones

Gerardo Coniglio y Mauro Villaverde se conocieron durante la pandemia y comenzaron a trabajar juntos con Pirulo; desde 2021 recorren escenarios de Argentina y Uruguay y reúnen millones de seguidores en redes sociales

02deSeptiembrede2026a las09:10

Gerardo Coniglio es oriundo de Río Cuarto y durante años se dedicó a la producción agropecuaria. Mauro Villaverde, radicado en Berrotarán, trabajaba como instalador de aires acondicionados. Ambos cordobeses, provenientes de mundos laborales diferentes, terminaron unidos por el humor y por un personaje que nació mucho antes de que se conocieran: Pirulo.

El sábado 19 de septiembre, a las 21, la dupla se presentará en el Teatro Ópera de Capital Federal con “Pirulo en el aire”, el sexto espectáculo teatral que presentan desde su debut en 2021.

“Es un súper desafío, pero también un sueño por cumplir”, contó Coniglio.

Los inicios de Pirulo junto a Mauro Villaverde y Gerardo Coniglio

En 2020, mientras la pandemia atravesaba la vida cotidiana, Coniglio hacía videos de humor vinculados al campo y Villaverde ya llevaba varios años trabajando con Pirulo, aunque por entonces lo hacía principalmente como hobby.

Gerardo recordó que comenzó a hacer videos de humor en el campo en 2008, cuando YouTube era prácticamente la única plataforma disponible para ese tipo de contenidos.

“Mi vínculo con el agro siempre estuvo acompañado por el humor”, explicó.

Sus videos buscaban mostrar la otra cara del trabajo rural. Se disfrazaba, hacía personajes y llevaba el humor a situaciones cotidianas del campo.

Para Coniglio, el humor era una manera de sobrellevar las exigencias de la actividad agropecuaria. “En ese momento yo lo hacía como una manera de sobrellevar el trabajo. El trabajo del campo siempre fue muy duro”, admitió.

Durante las épocas de cosecha o siembra, cuando las jornadas podían extenderse durante muchas horas, Gerardo buscaba encontrar un momento para divertirse y hacer reír a los demás.

“Quería mostrar que se podía divertir en el trabajo”, explicó. Así fue como llegó a ponerse pelucas, calzas y distintos disfraces para realizar tareas cotidianas. La iniciativa, sin embargo, no siempre era comprendida. “Me miraban como diciendo: ‘¿De dónde salió?’”, contó entre risas. Dentro de su propia familia también generaba sorpresa, especialmente en su abuelo.

Sin embargo, aquella forma de hacer humor terminó siendo también el punto de partida de un camino que años después lo llevaría a encontrarse con Mauro.

“Creo que fue el comienzo de algo que con Mauro, sin darnos cuenta y sin conocernos, formamos. Mirando hacia atrás, es muy loco: veníamos de actividades totalmente distintas y hoy estamos en cartelera, en Calle Corrientes, con grandes artistas”, afirmó el cordobés.

Pirulo en el aire y una historia que empezó sin guión

La primera temporada en Carlos Paz fue a fines de 2020 y comienzos de 2021. El espectáculo se preparó sobre la marcha: al momento del primer ensayo general, Coniglio y Villaverde todavía no tenían un guión.

“Cuando fuimos a hacer nuestro primer ensayo general en el teatro, el productor que nos llevó nos dice: ‘Bueno, chicos, vamos a hacer un repaso de la obra’. Nos miramos con Mauro y no teníamos nada. No había un guión, no había absolutamente nada. Nosotros veníamos de hacer vivos en redes y, si hay algo que nos identifica tanto a Mauro como a mí, es la improvisación”, recordó Coniglio.

Con poco tiempo para preparar el espectáculo, decidieron llevar al escenario la dinámica que ya tenían: conversaciones espontáneas, situaciones cotidianas y, sobre todo, improvisación.

La fórmula funcionó. En su primera temporada obtuvieron tres Premios Carlos: Mauro Villaverde recibió el reconocimiento a Revelación, mientras que el espectáculo fue distinguido como Mejor Espectáculo Cordobés y también recibió el Premio Carlos de la Gente.

Este último se convirtió en uno de los reconocimientos más importantes de su recorrido. En seis temporadas en Carlos Paz, obtuvieron cuatro veces el premio elegido por el público, que Coniglio destaca por tratarse del “voto más genuino”.

De un hobby a un personaje reconocido

Pirulo tampoco nació como un personaje pensado para convertirse en un fenómeno teatral. Su historia comenzó mucho antes de que Gerardo Coniglio y Mauro Villaverde se conocieran.

Según contó Gerardo, Mauro descubrió alrededor de los 32 años que tenía facilidad para hacer ventriloquía. Hacía voces entre amigos y, en más de una oportunidad, quienes estaban a su alrededor se sorprendían porque no sabían de dónde venía el sonido.

“Él hacía voces y los amigos estaban al lado y decían: ‘¿Quién habló?’. Lo hacía de una manera graciosa y se dio cuenta de que tenía ese arte”, relató Coniglio.

A partir de ese descubrimiento, Villaverde decidió comprar un muñeco que lo acompañara. Así llegó Pirulo, un 13 de noviembre, en el día del cumpleaños de Mauro.

La compra generó sorpresa en su entorno. En ese momento, la familia atravesaba una situación económica ajustada y el muñeco había representado un gasto importante.

Pero Mauro siguió adelante y comenzó a utilizarlo como hobby en reuniones y encuentros. Incluso el nombre del personaje surgió de manera participativa: hizo una publicación en redes para que la gente eligiera cómo llamarlo y la mayoría de los habitantes de Berrotarán optó por “Pirulo”.

Con el tiempo, el personaje fue construyendo una identidad propia. En aquella etapa, Mauro Villaverde también había sido camionero, una experiencia que, según Coniglio, terminó aportando elementos para darle personalidad al muñeco a partir de las situaciones y los personajes que había conocido en distintos pueblos.

“Uno ve a Pirulo y ve a un tío, a un abuelo; de esos abuelos enojones que no se callan nada y no tienen filtro. Pero, por otro lado, lo ves tierno y en algún momento te puede hacer caer una lágrima por algo lindo que te genera. Creo que a ese personaje la gente lo aceptó y lo tomó como propio, y por eso es la viralización que tiene hoy”, sostuvo Coniglio.

El próximo desafío: trascender las fronteras

Con la mirada puesta en lo que viene, la dupla ya tiene nuevos desafíos. El principal objetivo es llevar el espectáculo más allá de Argentina y ampliar el universo de Pirulo hacia nuevas plataformas y públicos.

“El desafío más grande que hoy tenemos es llevar a Pirulo a trascender”, afirmó Coniglio.

La posibilidad de llegar a España y Miami ya comenzó a aparecer en conversaciones y representa un sueño que mantienen desde hace tiempo.

“Tenemos una comunidad argentina enorme en estos lugares. Creo que vamos a trabajar para ver si el año que viene podemos cruzarnos de continente y llevar a Pirulo a otros países”, adelantó Gerardo.

Los planes no se limitan a las presentaciones en vivo. Los cordobeses analizan desarrollar nuevos contenidos y explorar otras plataformas, especialmente pensando en el público infantil.

El vínculo con los más chicos ya es una parte importante de cada función. Al finalizar los espectáculos, entre 30 y 40 niños suelen acercarse para sacarse fotos con el personaje. “Los niños consumen mucho Pirulo y queremos también poder llevar un aprendizaje con Pirulo, algún mensaje para los niños que lo siguen muchísimo”, contó Coniglio.

Una función especial y una gira que continúa

El sábado 19 de septiembre, a las 21, Pirulo llegará al Teatro Ópera de Buenos Aires con “Pirulo en el aire”. La presentación tendrá además un condimento especial: desde Berrotarán, partirá un colectivo con familiares, amigos y seguidores que viajarán para acompañar a los cordobeses.

La iniciativa surgió pensando en quienes nunca tuvieron la posibilidad de conocer Buenos Aires o asistir a un espectáculo de estas características. “Para nosotros es un evento que nos encantaría que toda esa gente que nos sigue desde siempre, amistades, familia, pueda acompañarnos”, contó Coniglio.

La función será una de las paradas de una gira que continuará hasta fines de octubre por distintos puntos del país. Luego, durante noviembre y diciembre, Gerardo y Mauro se prepararán para la temporada de verano, que tendrá como escenarios Carlos Paz, Mina Clavero y Santa Rosa de Calamuchita.

Más allá de los escenarios, Coniglio destacó especialmente el vínculo que lograron construir con el público. En las funciones conviven niños, padres y abuelos que encuentran en el personaje un punto de encuentro.

“Tenemos tres generaciones en las funciones y es muy loco ver a niños de dos o tres años, a sus papás y a sus abuelos disfrutando de un mismo humor”, expresó.

Para la dupla, esa convivencia entre generaciones es uno de los mayores logros del proyecto. “Hoy no es fácil hacer humor, menos para tres generaciones. Y Pirulo lo logra con creces”, concluyó Coniglio.

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