Con 14 años armó un tractor con piezas recuperadas del campo: "Ojalá las escuelas incentiven este tipo de cosas"

Thiago Príncipe vive en San Ambrosio, cerca de Río Cuarto, y armó un tractor en el taller de su familia con repuestos y materiales que tenía disponibles; es hermano de Joel Príncipe, conocido como el “Da Vinci cordobés”

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01deSeptiembrede2026a las22:19

Thiago Príncipe tiene 14 años, vive en la zona rural de San Ambrosio, cerca de Río Cuarto, y construyó un tractor utilizando piezas recuperadas y materiales disponibles en el campo.

Una familia de inventores de Córdoba

El proyecto fue mostrado por su hermano Joel Príncipe, reconocido por sus desarrollos tecnológicos aplicados al agro y conocido como el “Da Vinci cordobés”.

"Venimos de una familia de campo, que tiene que aprender a resolver con lo que se tiene a mano, a improvisar, que lindo es ver la creatividad en su máximo esplendor, tenes mucho potencial chiquitín, ojalá las escuelas incentiven este tipo de cosas, no toda la juventud está perdida", destacó Joel Principe.

"También somos afortunados de tener nuestros padres que siempre nos dejaron experimentar en el galpón", agregó el joven.

Según contó Hugo Príncipe, padre de ambos, a La Voz del Interior, varias de las piezas utilizadas por Thiago fueron recuperadas después del tornado que pasó por la zona.

“Va construyendo con lo que encuentra; va recuperando y arma con lo que tiene”, explicó Hugo al medio cordobés.

El tractor no es el primer proyecto que realiza Thiago. A los 11 años reparó su primer motor y luego armó una camioneta. En 2022, cuando tenía nueve años, también construyó un karting durante las vacaciones con materiales del taller familiar.

Su aprendizaje se desarrolló principalmente en ese espacio, donde comenzó a utilizar herramientas con la supervisión de su familia. Su hermano Lucas, además, fue quien le enseñó a soldar.

Thiago actualmente cursa sus estudios en el Colegio Salesiano Don Ambrosio y continúa trabajando en distintos proyectos mecánicos en el taller familiar.

Para el último Día del Niño, en lugar de pedir un juguete, eligió un juego de llaves para seguir trabajando, según contó su padre a La Voz del Interior.

La historia del joven de San Ambrosio se suma así a la de su hermano Joel, quien en los últimos años ganó reconocimiento por sus inventos y desarrollos vinculados al campo.

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