Productores se unen para invertir en biotecnología

15deAgostode2002a las08:23

Gestionarán la financiación de proyectos de investigación relacionados con el sector agrícola

En el marco del congreso de la Asociación de Productores en Siembra Directa (Aapresid), se presentó ayer en sociedad Bioceres, una empresa conformada mayoritariamente por productores agropecuarios destinada a gestionar y financiar proyectos de investigación en biotecnología.

Fue una de las novedades más importantes en un congreso que puso el foco en el análisis y desarrollo de negocios vinculados a "la economía del conocimiento" y la producción sustentable de alimentos. En ese sentido, también se firmó ayer un convenio de cooperación entre Aapresid y Monsanto para trabajar en la "exportación" del modelo agrícola basado en la siembra directa. El primer paso de esa iniciativa será la realización de una jornada a campo en Zaragoza, España, durante el mes próximo, del cual participarán además dos empresas de maquinaria agrícola argentina, Giorgi y Agrometal.

"Cuando quedan espacios vacíos, la sociedad encuentra mecanismos para cubrirlos". Miguel Lucero, biólogo argentino retornado al país luego de trabajar más de veinte años en los más importantes institutos de Europa y EEUU, resumió de esa manera la importancia del lanzamiento de Bioceres, cuyo directorio integra.

Se trata de una sociedad anónima conformada, en un inicio, con la participación de 45 productores agropecuarios. Su presidente, Gustavo Grobocopatel, la definió como una empresa propia de "la sociedad de la información", que trabaja en red conectando usuarios, inversores e investigadores locales en biotecnología.

El primer proyecto en marcha es fruto de un convenio con la Fundación de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA para desarrollar soja resistente a enfermedades fúngicas. También firmaron una carta de intención con el Inta para trabajar en resistencia al "mal de Río Cuarto" en maíz y tienen en carpeta proyectos relacionados con trigo y girasol.

La fórmula de financiamiento de cada contrato es similar a la de un fondo de inversión cerrado y, aunque los principales inversionistas son ahora los propios productores, también mantienen conversaciones con empresas agropecuarias y del sector semillero nacionales e internacionales. Sólo en dos días del congreso de Aapresid, los directivos de la firma recibieron más de 40 interesados en invertir en distintos proyectos.

"Bioceres es más que nada una incubadora de empresas que trabaja en red y cuyo foco estratégico está puesto en la patentabilidad de cada proyecto que desarrollemos", señaló Grobocopatel.

La aparición de este emprendimiento es significativa en un contexto en el que, a la tradicional penuria presupuestaria de la investigación científica en Argentina, se les suman las consecuencias del default. Carlos Popik, presidente de Monsanto Argentina, comentó que la crisis económica hizo caer muchísimos proyectos de investigación en empresas privadas. "Es un costo que se va a notar dentro de cinco años", aseguró.

Horas antes, durante la conferencia central del congreso de Aapresid, el líder global de esa corporación (que recientemente abrió su capital accionario a la Bolsa) para la agricultura de conservación, Gerry Dill, había abundado sobre la nueva generación de productos transgénicos que se conocerán en los próximos años. El avance de la genómica y su impacto en la aceleración de los procesos de mejoramiento de las plantas impulsarán, según señaló, una generación de eventos biotecnológicos ya no dedicados al control de insectos o malezas sino a darle más valor agregado a la producción agropecuaria e incluso a manejar el medio ambiente (plantas capaces de aguantar períodos críticos, manipular el rinde por hectárea o hacer más eficiente el uso del nitrógeno).

En ese punto aparece el "negocio de la sustentabilidad" que impulsó el convenio entre la c

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