Que al nutriente no se lo lleve el agua

En años húmedos, conviene repartir el nitrógeno que se incorpora como fertilizante a lo largo del ciclo. Evitar el lavado, para maximizar la producción triguera.

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09deJuniode2003a las08:10
El nitrógeno es uno de los elementos nutritivos que más frecuentemente aparece como deficiente en los cultivos agrícolas que se realizan en la región pampeana. Esto es debido principalmente, a la alta exportación que se realiza del mismo con los granos año tras año y a la baja tasa de reposición que se efectúan con los fertilizantes, asegura un informe elaborado por los ingenieros agrónomos Luis A. Ventimiglia, Héctor G. Carta, Sergio N. Rillo y Pablo Richmond del INTA 9 de Ju lio y publicado en la sección "Lo importante hoy" de AAPRESID (www.aapresid.org.ar). Y agrega que las formas de aplicación de fertilizantes nitrogenados en cultivos de invierno es variable, de acuerdo a la zona del país. En ciclos normales desde el punto de vista hídrico, un número importante de productores aplican todo el nitrógeno a la siembra. De esta manera evitan, entre otras cosas, una nueva pasada, pisar el cultivo, etc. Normalmente, al presentarse inviernos secos, este tipo de aplicación es más eficiente que la aplicación al macollaje o la aplicación dividida. Ahora bien, en años húmedos, el concepto cambia totalmente y las aplicaciones fraccionadas son mas eficientes, principalmente porque se puede evitar, que por la ocurrencia de lluvias importantes, con napas altas, el nutriente sea lavado.

Las últimas campañas de cultivos invernales, se presentaron muy húmedas en varias regiones de nuestro país y muchos lotes sufrieron las consecuencias negativas de los excesos hídricos, excesos estos que encharcaron y lavaron nutricionalmente muchos lotes.

Un ejemplo de lavado de nitrógeno fue visualizado claramente en ensayos de trigo, durante la campaña agrícola 2001/2002, que la UEEA INTA 9 de Julio condujo en el Establecimiento "Dos Amigos". El suelo donde se había sembrado trigo, es arenoso. El mismo presentaba a principio del año la napa de agua muy alta, 1,10 - 1,20 m, debido a las grandes lluvias registradas en los últimos años. Comenzó el año 2001 y las lluvias también se sucedieron a tal punto de acumularse a fin de marzo, 665 mm. Esto, lógicamente provoco un mayor ascenso de la napa, hasta encharcar el lote y, posteriormente ubicarse próximo a la superficie del suelo.

En mayo de ese año se efectuó un análisis químico a 0 - 20 cm de profundidad, presentando el suelo 17 ppm de nitrógeno de nitratos, esto representa aproximadamente 44 kg/ha de nitrógeno.

El cultivo de trigo al mes de agosto se encontraba en pleno macollaje, habiendo consumido hasta ese momento 15 kg/ha de nitrógeno, por lo que aproximadamente 63 kg/ha de nitrógeno se habrían lavado y lamentablemente ya no entrarían en el ciclo productivo. Este lavado representa el 46 % del nitrógeno disponible a la siembra más el nitrógeno aplicado.

A la luz de los resultados aquí presentados, sería oportuno en ciclos húmedos en cultivos de invierno, máxime si el suelo presenta la napa freática muy alta, repartir el nitrógeno que se incorpora como fertilizante a lo largo del ciclo del mismo, a los efectos de no perder un recurso tan importante para maximizar la producción triguera en los sistemas productivos modernos.

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