Polémica por la llegada de productos brasileños

Botafogo, contra los industriales locales

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08deJuliode2003a las08:15

Un alto dirigente de la Unión Industrial Argentina (UIA) conversaba la semana pasada con sus colegas en el encuentro celebrado por la entidad en Puerto Madryn y coincidía en que se debía frenar el ingreso de productos brasileños o directamente terminar con el Mercosur. La queja de ciertos sectores empresariales argentinos contra el gigante sudamericano volvió a escucharse en los últimos tres meses, después de la impasse que provocó la devaluación del peso en 2002, y ayer colmó la paciencia del embajador brasileño en Buenos Aires, José Botafogo Gonçalves.

"Los industriales argentinos miran mucho el corto plazo", disparó Botafogo. "Lo más cómodo es pedir restricciones comerciales, pero aplicarlas sería como dar un paso al costado", dijo el embajador, con referencia al supuesto daño que infringiría al libre comercio reinante desde 1991.

El servicio exterior de Brasil, que se caracteriza por su profesionalismo y agresividad a la hora de actuar, elaboró un trabajo sobre la nueva crisis en el comercio bilateral. Botafogo lo presentó ante periodistas argentinos y brasileños. El informe reconoce que el intercambio entre los dos países favoreció el mes pasado a Brasil, en US$ 34 millones, por primera vez desde diciembre de 1999, pero advierte que en los últimos ocho años la Argentina fue superavitaria con el socio mayor del Mercosur, mientras resultó deficitaria con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta, según sus siglas en inglés), la Unión Europea (UE) y Japón. "Brasil financió una cuarta parte del déficit argentino con esos países y bloques desarrollados", recuerda el documento.

Sustitución de importaciones

Botafogo negó que Brasil vea el Mercosur como una herramienta para importar materias primas de la Argentina y venderle bienes terminados. "En 2003, entre los 100 principales productos provenientes de Brasil, 55 de ellos corresponden a insumos o o productos intermedios; buena parte de ellos, por lo tanto, utilizados en el proceso de sustitución de importaciones y en la producción argentina destinada a la exportación", indica el informe. De esos 100, cinco son bienes de capital, "para incrementar la producción de la industria argentina", destacan los brasileños.

El embajador recordó que las importaciones desde su país están recuperándose después del derrumbe del año pasado y gracias a la reactivación de la economía local, pero señaló que en los primeros cinco meses de 2003 siguieron por debajo de 1999 (-27,5%), 2000 (-37,6%) y 2001 (-39 por ciento).

Por último, el documento analiza la situación de los sectores argentinos que más protestan contra las importaciones brasileñas, como textiles, calzados, papel, productos gráficos y pollos. Compara los primeros cinco meses de 2003 con el mismo período de 1999, 2000 y 2001, los años de convertibilidad combinada con devaluación del real, y concluye que "hubo una disminución de las compras argentinas", medidas en dólares.

Pero el informe contiene errores. Dice que las compras de porcinos congelados bajaron a US$ 13,8 millones en enero-mayo de 2003, frente a US$ 22,9 millones del mismo período de 2002. En realidad, en esos meses del año pasado fueron US$ 4,5 millones.

Contragolpe

  • "No digo que haya invasión de productos brasileños, sino preocupación, pero de la preocupación a la invasión hay un paso", declaró ayer a LA NACION el presidente de la UIA, Alberto Alvarez Gaiani. El dirigente opositor Guillermo Gotelli criticó el informe brasileño porque compara las importaciones de los últimos años sin tener en cuenta que el mercado local se contrajo, el valor del dólar subió y el alza de las compras se aceleró en abril pasado.

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