Soja: calidad de semilla, clave para los rendimientos
Sembrar semilla de buena calidad es el punto de partida para un buen cultivo, lo que es especialmente importante en semillas de leguminosas como la soja.
embrar semilla de buena calidad es el punto de partida para un buen cultivo, lo que es especialmente importante en semillas de leguminosas como la soja. En nuestra región sojera los productores destinan frecuentemente parte de los granos que cosechan para semilla en la próxima campaña agrícola, o adquieren semilla de dudosa calidad, lo que puede incidir negativamente en los rendimientos.
Aproximadamente un 33 por ciento de la semilla de soja comercializada es fiscalizada, otro 33 por ciento es de producción propia y el tercio restante corresponde a la denominada bolsa blanca.
Parámetros de calidad
Son los que definen la calidad de la semilla:
Pureza varietal. Está determinada por la presencia de semillas de distinto cultivar al indicado en el rótulo.
Uniformidad. Se refiere a la uniformidad de tamaño.
Poder germinativo y vigor. El poder germinativo es la capacidad de la semilla de producir plántulas normales en condiciones favorables. Se expresa en porcentajes de plántulas emergidas. Vigor es la capacidad de la semilla de producir plántulas que emerjan en forma rápida y uniforme en una amplia gama de condiciones. Se expresa en porcentajes de plántulas, mediante una escala de vigor o no.
Pureza física. Está determinada por la limpieza que presenta la muestra de semilla con respecto a materia inerte, trozos de granos y esclerocios.
Calidad sanitaria. Determina el porcentaje de semillas con patógenos (hongos, bacterias, virus), siendo los hongos los patógenos más frecuentes en semilla de soja.
Ataque de hongos
Cuando un hongo patógeno es detectado sobre, dentro o con la semilla, se dice que es un patógeno de semilla.
Cuando el patógeno se adhiere al tegumento de la semilla durante la cosecha, trilla o almacenamiento, tenemos la semilla infestada.
Algunos hongos patógenos pueden invadir la semilla durante su formación, y se tiene como resultado una semilla infectada.
Las enfermedades de fin de ciclo, que afectan a las vainas son causa importante de semillas de mala calidad sanitaria.
Sin embargo, si bien generalmente la planta de soja no muestra síntomas de enfermedad durante el cultivo, tiene muchas veces infecciones latentes que recién se manifiestan durante la senescencia del cultivo y ocasionan también semillas infectadas y pérdidas en la producción.
Otros factores que pueden favorecer la presencia de hongos en las semillas son daños mecánicos, por insectos, heladas, condiciones climáticas adversas durante la cosecha.
Un caso particular ocurre cuando el hongo patógeno acompaña a la semilla pero asociado a restos de la planta que habían sido colonizados durante el cultivo, o mezclado con ella en su forma de resistencia como ocurre con los esclerocios de Sclerotinia sclerotiorum, en cuyo caso se denomina contaminación concomitante.
Durante el cultivo los productores no realizan, generalmente, un manejo especial con el objetivo de obtener como producto una futura semilla de buena calidad. Si bien normalmente se evalúa el poder germinativo y vigor de la semilla a sembrar, su calidad sanitaria generalmente no se considera, suponiéndose que basta con realizar un tratamiento con un fungicida curasemillas.
Fases
El ciclo de vida de un hongo patógeno tiene cuatro fases básicas: sobrevivencia, transmisión, infección y desarrollo de la enfermedad. Es importante conocer que las semillas pueden estar involucradas en cada uno de esas fases.
Las semillas pueden actuar, entonces, como medio de sobrevivencia del patógeno y a través de ella ser transmitidos y causar enfermedad. Esos hongos que se encuentran en las semillas infectadas pueden causar podredumbre de l
