Más avances para los cultivos

Nidera inauguró nuevos laboratorios de investigación en su planta de semillas de Venado Tuerto

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18deDiciembrede2004a las08:01

Venado Tuerto.– "¿Y acá qué hacen?", pregunta uno de los visitantes después de haber recorrido una sección de uno de los nuevos laboratorios de Nidera donde se hacen la extracción y el análisis del ADN de las plantas.

Rápido para responder, un técnico que trabaja en el Departamento de Biotecnología de la empresa procuró explicar que en este lugar, donde se encuentra el laboratorio de marcadores moleculares, se amplifica el ADN, se lo "siembra" y se busca describir genotípicamente a cada planta.

Por más que pueda parecer algo complicada, la respuesta a la inquietud de uno de los periodistas que el martes pasado participaron de la inauguración de nuevos laboratorios de esta compañía pretendió ser bien clara.

Es que aquí, donde Nidera tiene una planta de procesamiento de semillas y ahora acaba de ampliar en más de 300 metros cuadrados las instalaciones de su área de biotecnología, a veces se llegan a evaluar unas 400 plantas de un cultivo en particular para luego tratar de obtener una sola.

Aparte de esto, en este mismo lugar la firma ya posee dos invernáculos para controlar la temperatura, la humedad y el fotoperíodo de los cultivos en investigación y comenzó la construcción un tercero de unos 120 metros cuadrados, aproximadamente.

Entre otros avances, con las inversiones que hizo la empresa, como la compra de equipos de secuenciamiento y amplificación de ADN o para liofilizar (una forma de desecado en frío para conservar materiales biológicos) muestras de una hoja, se incrementarán de 3000 a 5000 la cantidad de análisis moleculares realizados por día. Hasta el momento en estos laboratorios también se hacen unas 800 extracciones diarias de ADN. "Aquí está el núcleo científico que nos permite identificar todos los genes de interés, marcarlos (con marcadores moleculares) y así detectarlos para el proceso de mejoramiento vegetal", dijo Pablo Bergadá, director de Investigación y Producción de Semillas de la firma. Sólo por citar un ejemplo, mientras antes con el mejoramiento tradicional se demoraba entre 6 y 7 años para poder obtener una planta con un gen nuevo, ahora ese proceso se redujo a algo más de un año con marcadores moleculares.

Inversiones

La empresa, que invierte unos 2,5 millones de dólares en investigación y desarrollo de los cultivos, está logrando todos los años entre 3 y 4 generaciones de maíz y otras 3 del cultivo de trigo.

Además de convertir en plantas cada etapa de su proceso de investigación, la empresa aquí está realizando el mapeo de distintos genes, fundamentalmente de aquellos que permitirían lograr la resistencia a la roya asiática de la soja, a fusarium en trigo y a mal de Río IV en maíz (en ensayos a campo ya se logró bajar de 27,8 a 9,4% la severidad del ataque), entre otras fuentes de resistencia.

"Si se mantiene la variabilidad del patógeno (de roya de la soja) tal como ya lo conocemos, en 3 años podría haber una variedad para multiplicar (con resistencia a la enfermedad). Pero si hay más variabilidad olvidémonos de eso", expresó Carlos Sala, director del Departamento de Biotecnología de la empresa.

En la actualidad, la firma también está trabajando en girasol para incorporar la resistencia a downy mildew (enanismo de la planta) en más híbridos, a roya negra y a herbicidas. Mientras tanto, además de fusarium, en trigo se investiga la resistencia a roya del tallo, a roya de la hoja y se procura incrementar la calidad panadera del cultivo.

<>Por Fernando Bertello

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