La apuesta a los biocombustibles

Las firmas cerealeras ya tienen inversiones en marcha con miras al mercado europeo. El gobierno brindará asistencia a los medianos y grandes productores. Apoyo desde el mundo académico.

05deFebrerode2007a las08:39

"El futuro nos indica que los biocombustibles van a ganar espacio en poco tiempo más porque surgen de tecnologías limpias, son renovables, contra los combustibles tradicionales que tienen una expectativa limitada en el tiempo y se originan en recursos no renovables", dice Miguel Urquía, designado por el gobernador Jorge Obeid para la relación con los empresarios para ésta y otras cuestiones puntuales donde pretende que Santa Fe marque diferencias con las demás provincias.

La Legislatura dictó en noviembre dos leyes originadas en el propio Poder Legislativo, una de las cuales (12.691) dispone adherir a la norma nacional Nº 26.093 que establece un régimen de regulación y promoción para la producción y uso sustentables de biocombustibles; la otra, 12.692, dispone un régimen promocional para la investigación, desarrollo, generación, producción y uso de productos relacionados con las energías renovables no convencionales. El decreto 0158, que reglamenta esta norma, fue la excusa que utilizó Obeid para anunciar la promoción de biocombustibles.

Hasta ese momento, varias de las grandes firmas cerealeras habían anunciando la decisión de construir plantas con destino a la exportación de combustibles; algunos pocos productores llevan adelante plantas para el autoabastecimiento y desde el Instituto Nacional de Catálisis y Petroquímica (Incape), organismo dependiente del Conicet y la facultad de Ingeniería Química de la UNL, se viene trabajando para llevar desde la academia el apoyo a los productores para obtener un producto que respete las normas internacionales en la materia.

Con las normas y el decreto reglamentario, el Estado se involucra de lleno en la cuestión con herramientas de apoyo, ya sea desde lo impositivo, con el compromiso de infraestructura y hasta en lo técnico.

Santa Fe marca el rumbo
La función de Urquía es actuar como nexo entre el Estado y los productores que intentan producir biocombustibles. "El gobernador se adelanta a los hechos, cuando lo referido a `bios'' está en pañales, sale con una batería de promoción para reafirmar que Santa Fe, por sus condiciones naturales y por vocación política debe marcar el rumbo".

La Argentina de por sí está llamada a ser un buen productor de biocombustibles por ser uno de los principales productores de las materias primas que lo originan. De todas maneras, la norma nacional todavía no ha sido reglamentada e incluso es cuestionada en sus alcances por especialistas en el tema energético.

Urquía admite que a las terminales oleaginosas les viene bien porque al separar la parte proteica, quedan los aceites cuyos excedentes son de más difícil colocación en el mercado externo. "Este excedente lo van a transformar en `bio'', para eso las grandes terminales oleaginosas anunciaron inversiones de tecnología de primer nivel que les garantice un buen producto para el mercado externo, especialmente el europeo". Reconoce que varios emprendimientos están en vías de ejecución y funcionarán en el corriente año. Para este sector, el objetivo del Estado es apoyarlos con las obras de infraestructuras necesarias para que puedan producir y sacar el producto.

En cambio, para los medianos y grandes productores la apuesta es que el grano se transforme en un producto proteico para terminar la cría de su hacienda y el aceite, fácilmente transformable en `bio'' para el uso de sus propios vehículos. Urquía observa dificultades en que el productor pueda hacer una venta masiva de `bios'' debido a que deberá responder a estándares de calidad del mercado.

Como ingeniero químico, Urquía califica de "sencillo" el paso para transformar el aceite en biocombustible. La tarea necesita de equipamiento que puede ser pr

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