En silencio, hubo aumentos en las naftas y en el gasoil
En promedio, fueron de 6% en el gasoil y en la nafta premium, y de 2% en la súper.
En puntas de pie, lejos de aquella vieja costumbre de anunciar sus decisiones mediante comunicados, las petroleras han aplicado, en las últimas semanas, aumentos en los precios de las naftas y el gasoil. La medida fue gradual y no uniforme, pero se tomó en todo el país y afectó, en promedio, en un 6% al gasoil y la nafta premium, y en alrededor del 2% a la nafta súper.
La noticia fue confirmada a LA NACION por los representantes de las estaciones de servicio. Primero fue Raúl Castellano, vicepresidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina. "Fue una decisión de las petroleras. Hubo dos aumentos en los últimos 15 días. Yo creo que lo deben haber consensuado con el Gobierno. En este momento están conversando por el suministro de gasoil", dijo.
La nafta súper costaba, hasta hace un mes, 1,89 pesos por litro en la Capital Federal. Puede encontrarse ahora a 1,91 o más. Y el gasoil pasó en pocas semanas de 1,499 a 1,529. Aunque las cosas son menos visibles y más grandilocuentes en el interior del país, donde el gasoil se vende hasta 1,70 centavos por litro en algunos surtidores. Rosario Sica, de la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina, dice que incluso hubo incrementos durante el fin de semana largo.
Seguí leyendo
“Fueron 15 minutos de terror”: el granizo que mató a 40 animales y destruyó una granja familiar en Santa FeSe trata de un tema sensible. Los precios de los combustibles son libres en la Argentina, pero no aumentan oficialmente desde hace más de dos años. La última vez que Shell intentó hacerlo de manera significativa, en marzo de 2005, recibió un aluvión de piqueteros de Luis D Elía en 33 estaciones de servicio, mientras el presidente Néstor Kirchner llamaba a la población a no comprarle a la firma "ni una lata de aceite".
De ahí tanto sigilo. Hasta 2005, cada aumento de precios, por ínfimo que fuere, se hacía acompañado por comunicados de las petroleras enviados a los diarios, a las radios y a las agencias de noticias. Ya no. "El comunicado murió hace cuatro años -se sinceraron anoche en una de las petroleras- porque ya no hay aumentos de precios en la Argentina."
El estigma Shell amedrenta a los petroleros. Puede explicarlo, trasladado a un sector con las mismas preocupaciones, la hipérbole que soltó anoche ante LA NACION un ejecutivo del mercado eléctrico, que recordaba los cortes de luz del viernes pasado y el cuidado de las palabras de toda la industria: "El viernes, si alguien hablaba, era la Inquisición".
Qué acepta el Gobierno
El Gobierno sigue de cerca las declaraciones y, a veces, las decisiones empresariales. Pero una sutil prueba, advertida por pocos, muestra que algunos incrementos en la nafta y el gasoil no se han hecho de espaldas a la Casa Rosada. Hace menos de dos meses, las petroleras habían subido un 10% los valores de las naftas premium, que pasaron de 1,99 a 2,19 pesos por litro. Intervino entonces el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y las exhortó a bajarlos. Pero no al precio anterior, sino a uno a mitad de camino, de 2,09 pesos. Conclusión: o Moreno ignoraba la magnitud del aumento inicial o convalidó finalmente uno del 5 por ciento.
Algunas estaciones mantienen, con todo, precios superiores a los autorizados por el custodio de la inflación. Por ejemplo, la YPF de la Av. Córdoba y Leandro N. Alem, en Capital Federal, que anoche vendía la nafta premium a 2,119 pesos, 1,40% más cara. Los aumentos alcanzaron a todas las empresas, pero sólo en Repsol YPF contestaron las llamadas de LA NACION. "No son alzas decididas por la petrolera como medida general -explicaron-. Se trata de casos puntuales, en zonas en las que existe un competidor que aumentó, para evitar distorsiones en la demanda". Y en la Capital Federal no hubo subas".
El concepto "distorsiones en la demanda"es decisivo en
