La colza recupera terreno y manejo

En Córdoba creció el área con el cultivo, que se ofrece como una opción al trigo.

06deJuliode2007a las07:18

Los Chañaritos. En las últimas campañas, hablar del cultivo de colza en Argentina era asociar a esta oleaginosa de invierno, de excelente conversión en aceite, con la producción doméstica de biocombustibles.

Sin embargo, el proceso de intensificación que atraviesa la agricultura parece haberle reservado un lugar dentro de la rotación agrícola; en especial como una opción al trigo, en la probada y rendidora sociedad con la soja de segunda.

A priori, la inclusión de la colza como antecesor aporta algunas ventajas agronómicas –y hasta económicas– en relación con la secuencia que tiene al trigo como cultivo invernal. Permitir adelantar la siembra de la soja de segunda y así potenciar su rendimiento, junto con los 266 dólares por tonelada que hoy paga la exportación, son dos de las cartas que exhibe el grano en su intento para ocupar un lugar dentro de la canasta agrícola. Reforzadas por un contexto interno donde el trigo, su competidor en espacio y tiempo, no logra disipar los nubarrones que el Gobierno mantiene sobre su comercialización.

La inquietud por probar y desarrollar este criterio de diversificación fue lo que llevó a la empresa Miguel Galeazzi, proveedora de insumos agropecuarios ubicada en la localidad de Luque, a iniciar la tarea de campo. En su establecimiento Santa Teresa, en Los Chañaritos (departamento Río Segundo), la colza ocupa por primera vez 15 hectáreas bajo riego y cinco en secano. "El objetivo es hacer experiencia para generar conocimiento e información sobre el cultivo en la zona. Conocer su manejo y ver su potencialidad tanto bajo riego como en secano. Además de poder comparar, cuando termine la secuencia con la soja de segunda, la ecuación económica con la que aporta el trigo como cultivo de invierno", explicó a La Voz del Campo Guillermo Pérsico, responsable técnico del área de producción de la empresa.

La idea también pegó en un grupo de seis productores del centro norte de Córdoba, que incorporaron un total de 130 hectáreas con colza. En ninguno de los casos, la producción de la oleaginosa está vinculada directamente con la elaboración de biodiésel. El cultivo será probado en distintos suelos, que van desde los franco-arenosos hasta perfiles con problemas de anegamiento y salinidad. "Les trasladamos nuestra inquietud y ellos han sembrado el grano como una opción para diversificar sus cultivos de invierno. Se busca adelantar tanto la cosecha como la siembra de la soja de segunda para aprovechar el mayor potencial de rinde", justificó Pérsico.

Ajustar el manejo. Como en toda nueva experiencia, sus realizadores encaran su manejo con pie de plomo. La discontinuidad que ha tenido el cultivo en el país en los últimos 50 años ha impedido conformar una red de información por regiones. Hasta el momento, el Inta Chacra Barrow, en la provincia de Buenos Aires, es la principal fuente agronómica sobre su desarrollo en secano. Allí se han obtenido rendimientos de hasta 35 quintales. Bajo riego, no hay experiencias difundidas.

Por el lado de los proveedores de genética, el semillero Sursem, con sede en Pergamino, viene trabajando desde hace más de 15 años con híbridos de colza doble cero canola (Canadian Oil Low Acid, denominación utilizada para identificar los materiales desarrollado en Canadá con baja contenido de ácido erúcico y glucosinolato) y lidera las ventas en el país.

"En Córdoba, comenzamos hace cuatro año con cuatro hectáreas, al siguiente se sembraron 270 hectáreas, en el ciclo pasado se cultivaron 440 y en el actual el semillero proveyó materiales para 1.300 hectáreas", significó Marcelo Andreu, del área comercial de Sursem en el centro norte de Córdoba y proveedor de la semilla implantada en las 20 hectáreas en el establecimiento Santa Teresa.

El paquete. Bajo riego, el

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