Efecto energía: la industria aceitera importará menos soja de Paraguay

Se estimaba comprar unos 2,4 millones de toneladas a ese país, pero hoy se prevén 1,5 millones. Aceiteras tienen fuerte capacidad ociosa, pero con poca energía, baja el ritmo.

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12deJuliode2007a las07:12

En octubre del año pasado, la industria aceitera ganaba una peleada batalla por reformar el régimen de importación de porotos de soja que iban al procesamiento y posterior exportación. Sin embargo, ese triunfo podría verse opacado por la situación energética que restringe todas las actividades industriales. Esto se desprende de las estimaciones de importaciones de porotos de soja de Paraguay, que estarían muy por debajo de lo pronosticado el año pasado, cuando se resolvía el nuevo mecanismo de tributación.

La Argentina es el primer exportador mundial de los dos subproductos de este producto: aceite y harina o pellet, posición que se reforzó con una millonaria inversión de las principales empresas del sector para incrementar la capacidad de procesamiento. El año pasado, el país exportó 25,6 millones de toneladas de harina y 6 millones de toneladas de aceite de soja. Este año, sólo el primer trimestre supuso un ingreso de u$s 675 millones provenientes de las exportaciones de harina de soja, que creció un 12% con respecto a igual período del año anterior, mientras que las exportaciones de aceite crecieron en un 10,7% comparadas con igual período.

La cosecha de soja que era récord el año pasado (unas 40,7 millones de toneladas) no alcanzaba para cubrir la capacidad de producción de harinas y aceite destinados al exterior. Entonces, la industria pujó por el conseguir el beneficio de la importación temporaria, por el que se reduce la carga impositiva que paga el procesamiento, tributando sólo por el monto del valor que se agrega en el país. La soja proveniente de Paraguay ya es más cara que la local (que tiene un 27,5% de derechos de exportación) y la industria reclamaba que sin el beneficio impositivo la rentabilidad no sostenía la compra de insumos para procesamiento.

Esto, en un contexto en el que la capacidad instalada de la industria aceitera alcanzaría para procesar 46 millones de toneladas de las que este año se cubrirían sólo 39 millones. Para alcanzar esa cifra, se esperaba que Argentina importara 2,4 millones de toneladas de soja de Paraguay, según cifras de Oil World expresadas por la Bolsa de Comercio de Rosario. Es decir que esta era la campaña en la que se esperaba que el mecanismo diera frutos, pero según estimaciones de las bolsas locales de esas 2,4 millones de toneladas proyectadas sólo se importarían 1,5 millones. Pero los números de producción dan aún menos. El fuerte de la importación se produce cuando hay más soja disponible, eso es, entre los meses de marzo y julio. Pero al día de hoy, la cantidad de harina de soja declarada para enviar al exterior por el mecanismo de importaciones temporarias es de 515.000 toneladas según informó la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA). Para producir esa cantidad, no se requieren más que 600 mil toneladas de granos, es decir, poco más de un tercio del millón y medio proyectado para todo el año. Entonces, claramente el sector esta yendo más lento de lo que esperaba.

Paraguay exportó el año pasado 2,2 millones de toneladas de soja. Para la cosecha de este año, que terminó poco antes que acabara la recolección de la soja argentina, se proyecta que habrá un excedente exportable de 4,2 millones de toneladas. Por los menores costos de envío se esperaba que la demanda Argentina creciera más de lo que se verifica hoy.

Por Julieta Camandone.

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