Confía el FMI en un diálogo con el próximo gobierno

Podrían facilitarse las negociaciones con el Club de París.

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20deOctubrede2007a las08:05
El Fondo Monetario Internacional (FMI) espera que el próximo gobierno sea más abierto que el actual y quiere darle el beneficio de la duda durante sus primeros meses de gestión para, a partir de allí, buscar algún entendimiento que abra las puertas del Club de París.

El equipo técnico del Fondo se muestra más cauto y receloso de las autoridades de Buenos Aires, pero su nuevo director gerente, Dominique Strauss-Kahn, quiere darle una "oportunidad", coincidieron dos fuentes que conocen la operatoria del FMI en su singular relación con la Argentina desde hace años.

"Nadie en el Fondo quiere perjudicar al nuevo gobierno. Le darán el beneficio de la duda porque además esperan que si Cristina [Kirchner] es presidenta, sea más tolerante y menos dogmática", dijo a LA NACION uno de ellos.

La "ventana" podría extenderse por seis o más meses, coincidieron las fuentes, período en el que quien reemplace a Néstor Kirchner ofrecerá sus primeras definiciones -como el nombramiento del gabinete- y tomará sus primeras medidas. Esa etapa coincidirá además con el proceso de preparación, redacción y aprobación del informe económico sobre la Argentina "del artículo IV".

Su director saliente, Rodrigo de Rato, reafirmó el lunes pasado que la primera misión llegaría al país en diciembre, lo que relativiza el Palacio de Hacienda.

"Para empezar, la misión sólo podrá viajar si es invitada desde Buenos Aires y, además, resultará complicado que viajen cuando el próximo gobierno llevará días en sus despachos", argumentó una fuente oficial.

A esto se suma que siguen vigentes algunos planteos conocidos del Fondo, como la necesidad de que la Argentina solucione sus entuertos con las tarifas y con la deuda soberana que continúa en default. El staff espera que el próximo gobierno dé una solución, además de reducir las expectativas inflacionarias.

"El FMI tratará con la Argentina con voluntad de llegar a un entendimiento", afirmó una fuente que interactúa con el Departamento para el Hemisferio Occidental del Fondo. "La idea es no complicar demasiado el artículo IV, ni las negociaciones que le interesan al Gobierno para ir al Club de París", dijo. Las órdenes de Strauss-Kahn apuntarían a "arreglar" el caso argentino sin una confrontación. "Buscarán una forma de negociación y compromiso que deje a ambos felices con algunos puntos básicos", añadió la fuente.

Una opción planteada ante LA NACION sería una "side setter", un acuerdo secreto que sólo conocería el Gobierno, algunos técnicos y los 24 directores del Fondo. Sus copias son distribuidas en el directorio el día de su discusión, pero son retiradas al concluir la reunión. Ningún director se queda con una copia. Esa carta sería acompañada por una "carta de intención" que sí sería pública. En los últimos años, sólo Turquía avanzó por esa senda, que no es del agrado del directorio del FMI, ni de las autoridades del Ministerio de Economía.

"Con que sólo trascendiera que se firmó algo secreto, todos sospecharían que el Gobierno se comprometió a algo que no quiere ventilar. Y dada la relación con el Fondo y el G-7, ¿cuánto tardaría en trascender su existencia o incluso su contenido?", planteó una fuente oficial.

De todos modos, una "luna de miel" con la Casa Rosada quedará supeditada a las señales que envíe con sus medidas iniciales y a la relación que mantenga con el propio Fondo y con los países que influyen en su directorio. El primero, Estados Unidos.

Por Hugo Alconada Mon

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