El Gobierno condiciona la negociación con el campo a que firme el Pacto Social
Después de un mes, ambas partes volverán a discutir retenciones. La Rosada quiere que sea en el marco del acuerdo global. El campo insiste en una resolución urgente.
PorEl Gobierno y los representantes del campo volverán hoy, desde las 18, a reunirse para discutir cambios al sistema de retenciones móviles. Será en el Palacio de Hacienda y conducido por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Economía, Carlos Fernández. Pero la Casa Rosada ya dejó en claro que para avanzar en las negociaciones será indispensable que el campo firme el Acuerdo por el Bicentenario con el que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner quiere, aunque todavía sin fecha, relanzar su gestión.
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Para este tipo de empresas agropeucarias la IA no sirve: la pregunta clave que se deberían hacer antes de aplicarlaEl mensaje llegó ayer en dos momentos. Primero, en declaraciones radiales, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, enfatizó que los dirigentes “tienen una propuesta de agenda que nunca fue tratada, en la que están todos los temas, incluyendo el famoso de los mercados a futuros”. Además, abogó por un diálogo sin plazos ni apremios.
Después, la confirmación de que el Gobierno quiere condicionar la negociación de retenciones al acuerdo global, llegó en formato de carta a las entidades rurales (Sociedad Rural, Confederaciones Rurales, Federación Agraria y Coninagro), por la cual se las invitó para el encuentro de hoy, en el Palacio de Hacienda, con el objetivo de tratar “la agenda para el sector agropecuario y agroindustrial”.
Desde el sector rural se contestó que es necesario encarar la discusión de una política agropecuaria de largo plazo. Sin embargo, expusieron que el pacto social no se puede firmar en dos días. “Los títulos son buenos, pero hay que ver los contenidos”, puntualizaron. Y sobre todo dejaron en claro que la prioridad debe ser acordar las modificaciones a las retenciones móviles. Los dirigentes, que ayer se reunieron en la sede de CRA para repasar los temas acordados con el Gobierno –y que todavía no se cumplen, carne y trigo– y aquellos pendientes de resolución, volvieron a evitar mencionar de manera directa la palabra retenciones móviles. Prefirieron, para evitar posibles nuevos cruces con el oficialismo, apelar a través de una misiva al jefe de ministros. Le recordaron que “en la última reunión, del 6 de mayo pasado, los puntos acordados a tratar eran analizar la resolución 125, las condiciones de funcionamiento de los mercados a término y la revisión de los mecanismos de tratamiento diferenciado para pequeños y medianos productores”.
“No escapa a usted que la magnitud del reclamo llevado adelante por el campo hace necesario arribar a soluciones concretas sobre esos temas”, expresaron. Y remarcaron que ese es el camino correcto “para abordar el desafío de elaborar en conjunto una política agropecuaria” que beneficie a todos los argentinos. Los presidentes de SRA, Luciano Miguens; de CRA, Mario Llambías, y el vicepresidente segundo de FAA, Ulises Forte, coincidieron en que las modificaciones a la tablita instrumentada por el ex ministro Martín Lousteau deben llegar entre hoy y mañana. “Si el Gobierno esta vez tiene voluntad. Los cambios se resuelven en cuestión de horas, sólo resta fijar dónde se coloca el corte”, opinó Forte. Las entidades irán al encuentro en Economía con expectativa de lo que pueda ofrecer Carlos Fernández, pero con la idea fija en que para los actuales valores de la soja (u$s 468 FOB, un gravamen de 41%) y el resto de los granos, el nivel de retenciones retorne al 35% o, como máximo, se ubique en torno al 38%. A partir de allí, debería suavizarse la curva ascendente, con techo de la participación que se lleva el Estado cuando la soja se dispare por encima de u$s 600 por tonelada y una caída más rápida en el nivel de derechos de exportación que deben tributar los granos cuando bajen de los u$s 300 por la misma cantidad.
