El Gobierno acordó con el campo con un ojo en el ingreso de dólares
Un argumento contundente fue decisivo para el primer acuerdo entre el Gobierno y el campo.
Después del derrumbe de mercados mundiales del lunes, la Casa Rosada podía permitirse muchas cosas, menos frenar las exportaciones.
Nacionalizar el comercio de granos o crear una agencia para regularlo hubiese desatado una polémica tal que, más allá de las consecuencias políticas, habría paralizado el comercio exterior, afectando la recaudación y la entrada de dólares. Dos temas de alta sensibilidad en estos tiempos de crisis internacional.
Aunque acotada, en estos días se vive otra pulseada cambiaria.
El dólar llegó a $3,63 y el martes el Banco Central debió poner 100 millones sobre la mesa para dejar en claro que no quiere subas bruscas
Son tiempos de menos entrada de dólares (la exportación de trigo fracasó) y ahora el Gobierno busca "un puente hasta que llegue la plata de la soja"
Después del acuerdo, tanto los exportadores como los funcionarios esperan que se agilice la exportación de carne, que podría aportar a corto plazo unos US$ 300 millones.
Esas divisas serán suficientes, creen los funcionarios, para abastecer al mercado en las próximas tres semanas.
Luego, confían, llegarán los dólares de la exportación de soja y maíz que deberán hacer de abril, mayo y junio meses de oferta más fluida de dólares.
Es por eso que cobra sentido la decisión de Cristina Kirchner de jugar fuerte para bajar los decibeles del enfrentamiento con el sector que más dólares le puede acercar.
