El Gobierno ya piensa en cerrar el diálogo
Sólo les interesa la soja, dijo Randazzo.
PorAnochecía en la Casa Rosada cuando el Gobierno definió que su principal estrategia para enfrentar el nuevo paro del campo sería, otra vez, el enfrentamiento.
"Los cortes de ruta son una burla a los acuerdos", dijo el ministro del Interior, Florencio Randazzo, convertido en el principal vocero oficial. "Lo único que les interesa [a los ruralistas] es que se bajen las retenciones a la soja. Y el Gobierno tiene una posición definida respecto a eso", insistió.
Ni bien se conoció la noticia, el Gobierno ayer decidió redoblar la apuesta. Y culpar a la dirigencia agropecuaria de un destino que considera irremediable: romper el diálogo.
Una alta fuente oficial anoche impostaba críticas en la intimidad de la Casa Rosada, mientras escuchaba los anuncios de la Mesa de Enlace. "¡No hay acuerdos posibles! ¡Ellos no quieren negociar! Nosotros no vamos a dar marcha atrás", enfatizó.
El cúmulo de quejas era casi idéntico al que el ex presidente Néstor Kirchner decía lejos de la Casa Rosada. Hubo dos órdenes: anunciar que no habrá más rebajas a los derechos de exportación, y confrontar.
Randazzo hizo pública la embestida. "Lo que la crisis internacional no pudo provocar, lo van a provocar ellos con los cortes y el paro -cuestionó-. Es una enorme irresponsabilidad en un momento en el que debemos deponer intereses sectoriales en pos de mantener el nivel de actividad y empleo."
Después, el ministro elogió las medidas del Gobierno y, en particular, la coparticipación de las retenciones, la decisión que desató otra vez el conflicto.
"Es muy importante el anuncio. Va a permitir hacer obras, mantener el nivel de actividad y empleo", dijo Randazzo. Al mediodía, el jefe del bloque de diputados kirchneristas, Agustín Rossi, también había defendido la medida: "Fue importantísima, histórica".
En la Casa Rosada decían estar satisfechos con sus alcances políticos. Sostenían que había "dividido" el frente que los ruralistas y un grupo de gobernadores e intendentes del interior.
Randazzo, sin embargo, se encargó de recalcar que no había tenido intencionalidad política. "Pensar eso es buscarle la quinta pata al gato", argumentó. Después, volvió enseguida al tema que consideraba esencial: criticar los cortes, que consideró "lamentables".
Ayer al mediodía, el ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, también los había cuestionado, pero siempre con la misma consigna: "El Gobierno no reprimirá".
"En todos los lugares miraremos con el cuidado del caso, pero con el criterio de nunca reprimir y si de persuadir", repitió Fernández a lo largo del día.
Al anochecer, cuando le repitieron la pregunta a Randazzo, cambió esa respuesta por una amenaza: "Esperamos que no haya cortes". En en el interior, miles de productores seguían parados en las rutas.
Juan Pablo Morales.
