El Gobierno le suelta la mano a Techint y crece el temor a una ola estatizadora

Randazzo dijo que la decisión de Chávez es “soberana“ y que sólo se peleará por un “precio justo“. Empresarios no confían en desmentidas y temen efecto local.

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26deMayode2009a las07:35

Todavía no comenzaron las negociaciones entre el Grupo Techint y Hugo Chávez ante la decisión de nacionalizar tres de sus empresas en Venezuela, pero los Kirchner ya le soltaron la mano al holding empresario. “Vamos a poner todo el empeño para que, en caso de concretarse cualquier tipo de estatización, sea un precio justo, y podamos defender, de esa manera, inversiones de empresarios argentinos en el exterior”, aseguró ayer el ministro del Interior, Florencio Randazzo. “Para las autoridades argentinas, lo fundamental es la compensación económica que pague el estado venezolano”, consideró, por su parte, el economista y director estatal en Siderar, Aldo Ferrer.

Pero estas declaraciones no llevaron tranquilidad al establishment. Además de esperar una correcta valuación de sus activos en el exterior, los industriales argentinos pretenden que las autoridades defiendan la extranjerización de sus compañías, así como ocurre, por ejemplo, en Brasil. Y ninguno de los mensajes oficiales que llegaron luego de conocida la noticia fueron en este sentido, lo que generó una situación de profundo malestar y de incertidumbre respecto de la política que adoptará el matrimonio K luego de las elecciones del 28 de junio. Randazzo descartó que el Gobierno busque avanzar en una “política de estatizaciones”, pero estos esfuerzos tranquilizadores fueron en vano.

Los empresarios no sólo están convencidos de que los Kirchner intentarán que el Estado gane cada vez mayor injerencia en el sector privado sino que también descreen cuando el Gobierno afirma que no estaba al tanto del anuncio de Chávez. “Por más improvisados que parezcan, resulta extraño que no se lo hayan comunicado a los Kirchner, más aún teniendo en cuenta que estuvieron juntos la semana anterior en Calafate”, aseguraron a El Cronista fuentes cercanas al holding que preside Paolo Rocca.

Otro empresario muy influyente de la UIA consideró que lo que preocupa, además del hecho concreto de la expropiación de las empresas de Techint, es que esto se convierta en una “tendencia”. “Cuando se estatizaron las AFJP, Boudou –Amado, titular de la ANSeS– había garantizado que no era intención del organismo integrar los directorios. Y lo están haciendo. Con el tema Techint, el Gobierno no dio una respuesta correcta, por lo que la lectura es que está abriendo el paraguas para poder hacerlo acá”, señaló el directivo, quien agregó: “No se trata de pagar y hacer lo que quieran. No importa que te paguen lo que vale la empresa; la realidad es que la firma tiene que irse. Y la inserción de las empresas en otros países fue una estrategia de país”. Los industriales mantendrán hoy el encuentro de Junta Directiva, en el que el anuncio venezolano y el temor a que en la Argentina se repita el esquema será el principal eje de discusión.

El Gobierno ha dado fuertes señales de que la vía nacionalizadora no le disgusta. Lo hizo con Aguas Argentinas (AYSA), Aerolíneas Argentinas, el Correo, Thales Spectrum, algunos ferrocarriles, las AFJP y, recientemente, la parcial estatización de la papelera Massuh.

A diferencia de Sidor, la principal empresa siderúrgica de la región, Tubos de Aceros de Venezuela (Tavsa), Materiales Siderúrgicos (Matesi) y Complejo Siderúrgico de Guayana (Comsagua) son compañías pequeñas. Frente a los u$s 25.000 millones que factura anualmente el grupo en el mundo, ellas aportan entre u$s 150 y u$s 200 millones. Pero el malestar de Techint radica en que, una vez más, Chávez le quita un engranaje de la estrategia del grupo a nivel mundial.

Por Natalia Donato.

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