Control químico en el manejo integrado de enfermedades
El manejo integrado de las plagas (enfermedades, artrópodos y malezas) se basa en cuatro pilares fundamentales: el control genético, cultural, biológico y químico, señaló a LA GACETA Rural, la ingeniera Norma Formento, fitopatóloga del INTA Paraná.
PorLa elección de los lotes donde se va a sembrar soja, tiene como premisa fundamental, que el cultivo antecesor inmediato no sea soja u otra leguminosa, explicó la especialista. Agregó que la determinación de las variedades a utilizar, seguramente las más productivas en años anteriores, con altos rendimientos indica que tienen esas características porque genéticamente es resistente a adversidades bióticas y abióticas.
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Para este tipo de empresas agropeucarias la IA no sirve: la pregunta clave que se deberían hacer antes de aplicarlaApuntó que el productor cuando compra semilla se inclina por la de mejor calidad, que a su vez tendrá un buen desempeño en el campo, con rápida germinación e implantación -"escapando" a los hongos patógenos del suelo- y así sucesivamente va encadenando acciones que contribuyen al uso del control químico sólo en aquellos casos en que es imprescindible (para no poner en riesgo la cosecha y la rentabilidad del productor).
En el agrosistema soja, el más importante de la Argentina, es de suma relevancia conocer aspectos como los patosistemas prevalentes, ejemplo tizón foliar-soja; roya asiática-soja; etc., según las regiones, los órganos afectados, daños, factores climáticos conductivos y pérdidas directas e indirectas.
Además, agregó Formento, es necesario conocer la evolución de las enfermedades en el tiempo y en el espacio, como los estados fenológicos más críticos donde se define el número y peso de los granos.
Con los monitoreos de R2 a R6 como base fundamental para la toma de decisiones y conociendo el sistema productivo, es posible definir las estrategias de control químico. Las evaluaciones realizadas en Entre Ríos desde el ciclo 2004/05 al permiten concluir que: •las enfermedades endémicas de la soja en Entre Ríos son por orden de importancia el tizón foliar, la mancha marrón y la roya asiática. •El momento para aplicación del control químico es variable y para determinarlo es indispensable el monitoreo en el período crítico del cultivo (R2 a R6). •La aplicación de fungicidas mezcla basado en monitoreos específicos por lote, incrementó significativamente el rendimiento en tres, de los cuatro últimos ciclos agrícolas.
La toma de decisiones propuesta determina que: •si en R1-R2 no se observan enfermedades, hay que seguir monitoreando y si se alcanza el umbral de acción (UDA) de 20% de mitad inferior afectada por mancha marrón o 25% de la mitad superior con tizón foliar, aplicar un fungicida preventivo-curativo.
•Si el cultivo está entre R3 y R5.4 con umbrales alcanzados, aplicar fungicida mezcla; si los UDA están excedidos y el área foliar se halla comprometida, aplicar un triazol.
•En R5.5 y R6.5, con enfermedad en la mitad superior en forma moderada aplicar triazol.
Dentro de los problemas a resolver hay que evaluar que todos los esquemas no se ajustan a cada realidad productiva, ya sea por región, condiciones conductivas, superficie cultivada bajo monitoreo, precio de fungicidas y aplicaciones como así también precio de la soja.
