Fractura en la oposición: Carrió dejó el Acuerdo Cívico

En una dura carta de despedida dijo que no transitará otra vez por "el estrepitoso fracaso de la Alianza".

13deAgostode2010a las07:51

Después de un desayuno "de despedida" con los radicales que todavía considera amigos y por medio de una carta, Elisa Carrió anunció ayer su alejamiento del Acuerdo Cívico y Social (ACyS), la fuerza que ella misma fundó junto con la UCR para las elecciones legislativas de 2009.

Los motivos que alegó en su carta fueron las diferencias con un sector de la UCR, que identificó con los gerentes "que manejan los hilos para que nada cambie", y el apoyo del radicalismo bonaerense a los proyectos del gobernador Daniel Scioli en la Legislatura provincial.

Pero también pesaron sus peleas de los últimos días con el gobernador socialista de Santa Fe, Hermes Binner, y con la líder del GEN, Margarita Stolbizer, también integrantes del ACyS.

El dato que decidió la ruptura con la que venía amenazando desde hacía días fue el apoyo público de Ricardo Alfonsín a Binner, al que Carrió había acusado de "traidor" por decir que las retenciones al agro debía fijarlas el Poder Ejecutivo y no el Congreso. "No estoy dispuesta a volver a transitar por el fracaso estrepitoso de la Alianza, fundado en la traición electoral, la corrupción, la impunidad y la irresponsabilidad", escribió Carrió en la carta.

"Por ahora estamos afuera del Acuerdo", confirmó Carrió a LA NACION un rato después de que se difundiera el texto enviado a los cuatro dirigentes del radicalismo con quienes mejor se lleva (Alfonsín, Gerardo Morales, Mario Negri y Ricardo Gil Lavedra).

Cuando todavía se mantenía en reserva el contenido de la carta, el presidente del partido, Ernesto Sanz, dio una conferencia de prensa con un mensaje muy claro para Carrió: "El ACyS tiene puertas abiertas para entrar y salir", dijo Sanz.

También ratificó la continuidad de ese frente electoral "por encima de las personas de cualquiera de las organizaciones políticas que lo integran" y opinó que la UCR será "la columna vertebral" que garantice esa continuidad.

Carrió lo miró por televisión y no le gustó lo que vio. "Estamos en stand by absoluto", explicó en una conversación telefónica con La Nacion. La diputada y presidenta de la Coalición Cívica culpó de su alejamiento a lo que llamó "el escándalo de la provincia de Buenos Aires". Se refería al repetido apoyo de los bloques de diputados y senadores provinciales de la UCR a los proyectos clave del kirchnerismo bonaerense.

"Yo no puedo entregar a mi gente para que [Leopoldo] Moreau sea presidente de la Anses", se quejó Carrió, que cree que el caudillo radical sigue manejando los hilos de los acuerdos parlamentarios en la provincia.

¿Por qué en 2009 eso no le molestaba? le preguntó La Nacion.

Porque esa elección era sólo legislativa y porque al frente de la UCR estaban Morales y Negri, que me daban garantías, no Jesús Rodríguez.

Así mostró otra punta de su pelea: su malestar con las actuales autoridades de la UCR: Sanz, el presidente, y Rodríguez, el secretario general.

A pesar de que las diferencias parecen superar por varios cuerpos a las coincidencias con sus socios, la diputada aseguró que mantendrá el "diálogo permanente" con Morena (la línea interna de la UCR que encabeza Alfonsín, enfrentada al cobismo) y reafirmó que "la unidad parlamentaria sigue adelante".

"En diciembre tomaremos la decisión definitiva", prometió.

Mal día
Para una mujer como Carrió, pasional y que suele manejarse por sus intuiciones y sensaciones políticas, el día no había empezado bien.

Se enteró por los diarios de que la cúpula radical daría una conferencia de prensa y escuchó a Sanz criticarla por radio. "Ya se ha ido porque no quiere formar parte de un espacio donde estén los socialistas y Stolbizer", declaró el jefe de la UCR, que además la

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