El Plan Lechero se frena en el centro del país

Santa Fe y Córdoba dan lugar al proyecto que pretende ordenar regionalmente a la producción. Contigiani hace una introducción a la actualidad del Plan Lechero que tuvo, según reconoce, frenos notorios.

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El Plan Lechero se frena en el centro del país
07deOctubrede2013a las07:17

El Plan Lechero una vez más parece perder el impulso que había conseguido a fines de agosto. Fue con el reclamo en la pista de la Sociedad Rural de Rafaela que la provincia salió del letargo que le había impuesto, quizá también advertida por lo dicho desde estas páginas, aunque algunos dirigentes industriales quieran renegar de eso.

Ya Córdoba fijó una cita para el 16 de octubre en San Francisco, donde se hará la primera reunión formal para debatir los puntos fundamentales del Plan, mientras de este lado del límite provincial, al menos se consiguió que dentro del Ministerio de la Producción se haya vuelto a hablar del tema y que el Gobernador Bonfatti termine de comprender la propuesta, sobre todo en el desarrollo de una planta de secado de leche para la producción de polvo, donde sólo hay que obrar de garante sin hacer inversión alguna.

Cuestionado en su momento, Luis Contigiani habló con LA OPINION al respecto.

El Secretario del Sistema Agropecuario, Agroalimentario y Biocombustibles, reconoció que en el último encuentro donde intervino el Estado santafesino, los productores y las pequeñas industrias a través de Apymil, se acordó generar una resolución, la cual “se encuentra en el tramo final, para que Santa Fe avance en su línea de referencia, buscando que las industrias informen a la provincia la referencia por composición de la materia prima, en cuanto a grasa y proteínas”, para saber qué es lo que se paga y cuáles son las calidades de la leche. “Se acordó en conjunto empezar a trabajar en la línea de la leche funcional, el agregado de valor, la calidad de leche, teniendo en cuenta que se tiene un borrador de protocolo con el INTA Castelar, el Gobierno y el INTA Santa Fe, que debe firmarse y anexársele un protocolo productivo”, para poder aportar valor a la producción, sobre todo de las industrias de menor porte.

Además, se actualizó el avance de la Bolsa de Comercio de Rosario, en cuanto a la formulación de contratos entre las industrias y los productores, “que por ahora va a ser voluntario”. En este sentido, desde la BCR se reconoce la gestión de la fijación de un impuesto del 0,5 por mil de Ingresos Brutos que se aplicará es más bajo que lo que aún existe en los vecinos territorios de Entre Ríos y Córdoba, para lo cual se intenta trabajar de manera unificada desde el órgano de la Región Centro.

Respecto a la planta de secado de leche, “se expuso el proyecto a las PyMEs lácteas, que es una de las dos patas del proyecto, junto a la producción primaria. La intención es que las PyMEs puedan evaluar el proyecto con tiempo y es por eso que a principios de este mes se haga una segunda reunión para poder evaluar los fundamentos”.

De esta manera Contigiani hace una introducción a la actualidad del Plan Lechero que tuvo, según reconoce, frenos notorios.

“Yo no diría que hubo falta de trabajo, sino mucho mal entendido. A lo mejor asumimos que fuimos, sobre todo en el punto 4 del proyecto donde se habla de la planta de secado de leche, muy rigurosos en cuanto a querer el manejo de un tema que no tiene el consenso suficiente. Quisimos ir despacito y no abrir tanto el debate en torno a eso y primero buscamos el acuerdo sobre eso”. El funcionario dice, “a lo mejor fuimos muy rigurosos en eso y se entendió como una falta de compromiso y diálogo, pero en la última reunión aclaramos que es un tema que necesita consenso. El Gobierno lo está discutiendo hacia su interior y con distintas miradas”. Lo que el Secretario del Ministerio de la Producción enfatiza es que se requiere para avanzar en este sentido es el claro apoyo de las pequeñas y medianas industrias, que van a ser beneficiadas con esto y una vez más por la administración del Frente Progresista Cívico y Social, que incluso con fondos estatales viene avalando acciones de la entidad que las nuclea, aunque en algunos casos ese retorno aún no se haya materializado.

“El instrumento es valedero, merece un buen diagnóstico para no encontrar problemas en la parte operativa a la hora de construir una planta tan importante, de saber quién pone la plata, cómo se la opera, de dónde sale la leche que se va a necesitar. Hay una serie de puntos que es donde recaen las mayores dificultades y donde más se está trabajando”. Contigiani dice haber tenido desde el plano ministerial “un exceso de resguardo y eso se tomó como que veníamos demorando la cosa. Lo cierto es que se sigue charlando, se siguen buscando los consensos y se lo dejamos bien en claro a los productores cuál es la posición oficial. Estamos en marcha, vamos a ver hasta dónde podemos llegar”.

En el relato de Luis Contigiani se percibe que la tormenta ya pasó, que quizá el empuje mediático del tema, que el enojo de Bonfatti con Fascendini sirvió para retomar el tema y finalmente volver a la senda del trabajo concreto en el tema.

UN HALLAZGO

El funcionario reconoce, “me gustan los desafíos, el problema es que aprendí que a veces una herramienta como la que se está proponiendo (la de la planta para uso de PyMEs y tamberos), merece un muy buen diagnóstico y generar los consensos suficientes y precisa de mayor tiempo. Tenemos la vocación de avanzar”. Esto está dado por la convicción que, “si no encontramos este elemento, o algún otro, la lechería santafesina, en un contexto donde el Gobierno Nacional no nos resuelve las cuestiones fundamentales de competitividad, de cadena, de precio, de financiamiento, del ordenamiento intra-cadena, en la provincia se va a seguir profundizando la crisis, entonces tenemos que tarde o temprano encontrar una herramienta, como lo es sacar leche al mercado externo, agregar valor y que lo hagan los productores más vulnerables o necesitados. En eso estamos”.

Luis Contigiani habla de una situación en la que los “costos tienen márgenes muy finos, seguimos perdiendo tambos por la estadística que seguimos oficialmente por las actas de vacunación, tenemos una foto en la que Santa Fe tiene más de tres mil millones de litros de leche anuales, sigue estabilizada, pero cada vez con menos productores, que son cerca de 4,300 tambos, sobre todo en las zonas con impacto de sequía, baja innovación y tecnología, deficiencia organizativa, entonces un tambo que se va es uno que no va a volver. Eso significa concentración, perdida de ruralidad, de empleo; y por eso estamos muy preocupados por eso”.

Gráficamente, “Santa fe tiene cinco centímetros para abordar el tema porque en verdad los temas estructurales de precios, rentabilidad, impositivos y de competitividad, son temas nacionales, por eso no podemos definir esas cosas. Por eso ese pequeño espacio que tenemos hay que usarlo bien y poder hacer mucho”.

Si se tiene en cuenta que el Estado nacional lanzó días atrás una línea de créditos específicos para tamberos en el Banco Nación, se puede considerar que existe alguna forma de financiación factible, sin embargo, más cercana a los productores está la alternativa de los fondos rotatorios de 4.400.000 pesos distribuidos en las asociaciones para el desarrollo de los departamentos Las Colonias, Castellanos y San Cristóbal, con aportes de 500 pesos por cabeza para pequeños productores, con mínimos requisitos administrativos, para que los pequeños tambos puedan afrontar gastos extraordinarios, por ejemplo de forraje, hasta cien cabezas en el rodeo. A esto se añade una línea de crédito ganadera con tasa subsidiada al 15 por ciento, para tambos medianos y grandes.

“La política de financiamiento de Santa Fe está concentrado en esto, sumado al aporte del Consejo Federal de Inversiones, que ofrece créditos para la reposición de vientres, compras de enfardadoras, equipamiento, electrificación, enfriadoras, que ofrece siete años de plazo, con dos años de gracia, al ocho por ciento de interés, con exigencias administrativas, pero posibles, a través de proyectos concretos, que ya llevan entregados 50 millones de pesos en toda la provincia”, recomendó como alternativa Contigiani.

Todas estas son buenas formas de sustentar al sector, sin embargo los precios pagados al productor no permiten tomar muchos riesgos.

Santa Fe debe seguir adelante en esta suerte de ordenamiento que pretende, más aún si se empieza a cumplir con el pago de la leche por calidad. Depende de los productores mejorar su materia prima, de las industrias un pago más lógico, del comercio mayor conciencia en la remarcación y de los gobiernos el sostenimiento de las actividades, en los planos que les correspondan. Las herramientas están dispuestas, no hacen falta ostentosas leyes, sino cumplir con las bases comerciales, con un poco más de racionalidad a la hora de argumentar políticas económicas que no terminen debilitando a los más endebles, afectando directamente a un interior rico en posibilidades y pobre en realidades.

El Plan Lechero, en nuestra provincia o en Córdoba, sino en ambas puede ser la oportunidad para lograr un adelanto remarcable, un ejemplo para una Nación que muestra algunas intenciones, pero con pocas certezas y cuyos desmanejos no permiten consolidar una de las economías con mayores proyecciones en lo global.

Del trabajo de todos depende.

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