Carne: cómo se contrajo la ganadería argentina cuando se limitó la exportación

El objetivo buscado fue bajar los precios internos de la carne. Pero ello, no ocurrió: entre enero de 2006 y diciembre de 2011 el precio de la carne subió 300%

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17deMayode2021a las21:00

El inminente anuncio del Gobierno de cerrar a exportación de carne por 30 días confirma los temores del sector ganadero por una muy mala experiencia del pasado.

En una carta a funcionarios, la Mesa de Enlace alertó recientemente luego de la creación de las DJEC: "Las estadísticas demuestran que entre 2006 y 2015, cuando estuvieron vigentes los llamados Registros de Operaciones de Exportación (ROE) -que fueron en rigor de verdad Permisos, cuotas y no solo un mero registro- el objetivo buscado fue bajar los precios internos de la carne. Pero ello, no ocurrió: entre enero de 2006 y  diciembre de 2011 el precio de la carne subió 300%, mientras que la inflación del país en el mismo periodo (según INDEC e Inflación Verdadera), fue del  200%".

A causa de estas restricciones se perdieron 10 millones de cabeza de ganado, con una caída de la producción del 18%: "Se cerraron en esos años más de 100 plantas frigoríficas y se perdieron miles de empleos. Y más aún, no solo no se cumplió el objetivo de precio, sino que tampoco se logró mantener el consumo, que cayó un 10%", señala la misiva que se envió al ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Basterra; al ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas; y al ministro de Economía y Hacienda de la Nación, Martín Guzmán.

Ver también: Carne: a 15 años del último cierre de exportaciones, recuerdan que se perdieron 11 millones de cabezas del stock ganadero

Juan Manuel Garzón, economista del IERAL (Fundación Mediterranea), repasó a principio de año que un factor que podría alterar todos los equilibrios del mercado es la política pública.

Garzón comentó por entonces que, en este plano, es de esperar, por antecedentes y contexto (año de elecciones), una interferencia creciente por parte del gobierno en los mercados de carne, que apunte a contener o restringir volúmenes de exportación. De efectivizarse, esta intervención no sería una buena noticia: "Si bien podría tener efecto y ayudar a estabilizar (y hasta reducir) precios en el corto plazo (vía re-direccionamiento de volúmenes hacia el mercado interno), sus efectos de mediano y largo plazos serían justamente los contrarios (precios más altos por caída de inversión y producción)".

No debe perderse de vista que un mercado que es intervenido (cualquiera sea el producto) pasa a ofrecer un menor retorno para quienes producen (hay un efecto de expropiación, una transferencia de recursos desde la producción hacia otro actor, que dependiendo del instrumento de intervención, podrá ser el Estado, los intermediarios comerciales u otros) y además un mayor riesgo (la intervención puede profundizarse, pueden aparecer nuevas exigencias legales, etc.); este menor retorno y el mayor riesgo se conjugan para conformar un escenario que tiene inexorablemente un costo en términos de inversiones, éstas se reducen y ralentizan, y de ese modo se va comprometiendo la capacidad productiva futura, hasta que, más temprano o más tarde, los efectos contrarios de la medida (menor producción, mayores precios) pasan a dominar el mercado

Mercado ganadero actual

La Cámara de la Industria y Comercio de las Carnes (CICCRAmanifestó días atrás su "enorme preocupación" por la reciente normativa que "reinstaura el viejo y conocido Registro de Operaciones de Exportación (ROE), que tan perjudicial resultó para el mercado de ganados y carnes y para la “mesa de los argentinos” en su conjunto".

"Las justificaciones de este tipo de políticas por parte de los funcionarios no resultan creíbles toda vez que, si se quisiera controlar la evasión y subfacturación, el Poder Ejecutivo Nacional ya cuenta con todas las herramientas necesarias para hacerlo, sin necesidad de recurrir a este lamentable instrumento", destaca Ciccra.

Todas las solicitudes "quedarán sujetas a la aprobación de un sistema burocrático carente de toda transparencia y a la sola discrecionalidad de los funcionarios", agregan y citan las recientes declaraciones de la Secretaria de Comercio Interior, Paula Español, quien señaló que “no le iba a temblar el pulso para cerrar las exportaciones de carnes". "Queda claro que el panorama resulta altamente preocupante y desalentador", advierten y recuerdan que con los ROE se perdió el 20% del stock nacional ganadero.

Ver también: ¿Nuevos ROE? Este viernes arrancan las DJEC para la carne bovina y en el sector advierten por una "125 ganadera"

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