Transformaron la leche del tambo familiar en dulce de leche y ganaron como uno de los mejores de la Argentina: procesan 7000 litros a la semana con un secreto de horas

Sebastián Palacios, ingeniero en alimentos y fundador de Cara Negra, contó cómo nació el emprendimiento, qué diferencia a su producto y cuáles son los desafíos para ampliar su comercialización; tras ganar un premio en Caminos y Sabores, la empresa busca completar los requisitos para volver a exportar

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Transformaron la leche del tambo familiar en dulce de leche y ganaron como uno de los mejores de la Argentina: procesan 7000 litros a la semana con un secreto de horas
15deOctubrede2026a las10:04

En el marco del Día del Dulce de Leche, que se celebró el 11 de octubre, la historia de Cara Negra muestra cómo la producción láctea puede convertirse en una oportunidad para agregar valor en origen. La marca, fundada por el ingeniero en alimentos Sebastián Palacios, elabora un dulce de leche con el que busca diferenciarse en un mercado de fuerte competencia.

El emprendimiento nació en 2004, a partir de una iniciativa de su hermano Francisco, productor tambero, con el objetivo de sumar valor a la leche del establecimiento familiar. La primera fábrica se instaló en el campo, en la zona de La Salada, cerca de San Jerónimo Sud, en Santa Fe. Tras una primera etapa de producción y un cierre de algunos años, Palacios retomó el proyecto junto a su esposa, Elena.

Uno de los principales reconocimientos llegó en 2025, cuando Cara Negra fue elegido como el mejor dulce de leche en Caminos y Sabores, una de las ferias gastronómicas y de productos regionales más importantes del país.

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Un dulce de leche diferente

Para Palacios, la clave está en la materia prima y en el proceso de elaboración. La empresa trabaja con leche fresca, proveniente del tambo, y busca preservar sus características durante la cocción.“Partimos de una buena materia prima, en este caso leche recién ordeñada, con una calidad óptima. El secreto está en el proceso”, explicó el fundador durante una entrevista en el programa La Posta.

A diferencia de los productos más oscuros que suelen encontrarse en las góndolas, Cara Negra se distingue por su color claro, una textura cremosa y un sabor en el que predomina la leche por sobre las notas de caramelo. Para conseguirlo, el proceso requiere alrededor de tres horas de cocción y un control cuidadoso de la acidez de la materia prima.

La elaboración también tiene sus particularidades: según detalló Palacios, la leche ingresa a la fábrica sin pasar por un proceso de homogeneización de la grasa, lo que contribuye a las características del producto final.

El premio de Caminos y Sabores fue una satisfacción especial para el emprendimiento. La competencia reunió a 12 participantes y significó un reconocimiento a un producto que busca abrirse camino frente a marcas de mayor presencia en el mercado.

El desafío de crecer y volver a exportar

Aunque Cara Negra logró posicionarse en distintos puntos de venta, la comercialización continúa siendo uno de sus principales desafíos. Palacios señaló que el consumidor argentino está acostumbrado a determinadas características del dulce de leche y que lograr que pruebe una alternativa diferente requiere un trabajo adicional.

“Nosotros tenemos un producto distinto. La degustación va de la mano porque ahí es donde se encuentra la diferenciación”, sostuvo.

Actualmente, la marca comercializa sus productos en algunos comercios y cadenas, entre ellas Jumbo, además de trabajar con clientes que utilizan su dulce de leche para sus propias propuestas gastronómicas. También recibe consultas de turistas extranjeros, en particular de visitantes brasileños.

En cuanto a la producción, la fábrica procesa alrededor de 7.000 litros de leche por semana. El objetivo es volver a los mercados internacionales. Cara Negra ya había exportado a destinos como Estados Unidos y Canadá durante su primera etapa productiva. Ahora, la meta es completar los requisitos de habilitación para retomar esa actividad.

“La planta está concebida para cumplir con esos parámetros. Nos faltan algunas cuestiones burocráticas para completar los requisitos de Senasa”, explicó Palacios, quien señaló que el emprendimiento apunta a avanzar con esos trámites antes de fin de año.

Mientras busca consolidar su presencia comercial y llegar a nuevos destinos, Cara Negra apuesta a una característica que considera central: ofrecer un dulce de leche que se diferencie desde la primera cucharada.

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