Solo tres países del mundo le quitan a su campo en lugar de apoyarlo: la Argentina está en el peor lugar
Según el último informe de la OCDE, los productores argentinos pierden el equivalente al 15% de su facturación, principalmente por los derechos de exportación; junto con la Argentina, solo Vietnam e India tienen apoyo negativo a su agro
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La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD) actualizó el informe que mide el Estimado de Apoyo al Productor y la Argentina sigue en el peor puesto a nivel mundial.
"Para sorpresa de nadie, Argentina sigue siendo el país con mayor apoyo negativo en el mundo a la producción agropecuaria: -15% de la facturación", compartió David Miazzo, economista de DATA Miazzo, consultora especializada en el sector agropecuario.
Miazzo agregó que, junto con Vietnam y la India, son los únicos tres países de la muestra con apoyo negativo, el resto tienen apoyo positivo.

El informe de OECD indica que el apoyo general de Argentina al sector agropecuario es negativo desde principios de la década de 2000, principalmente debido a los derechos de exportación, que reducen los precios internos que reciben los productores.
Durante el período 2023-2025, la Estimación de Apoyo al Productor (PSE) de OECD promedió USD 8.600 millones negativos (-13,5% de los ingresos brutos del sector agropecuario). Esto indica que los productores asumen el costo de las transferencias al Estado —a través de la recaudación por derechos de exportación— y a los consumidores, mediante precios internos más bajos.

Este resultado representa un deterioro respecto del período 2000-2002, cuando el indicador se ubicaba en -8,6%. Sin embargo, los valores anuales muestran una volatilidad considerable en los últimos años, con niveles particularmente negativos en 2024 y 2025, cuando alcanzaron alrededor del -15,1%.
El apoyo negativo a los precios de mercado afecta a una proporción importante de la producción: en 2025, alcanzó aproximadamente al 89% del total producido, lo que refleja el amplio alcance de las distorsiones de precios. Como consecuencia, los valores internos se mantienen por debajo de los precios internacionales, con un Coeficiente de Protección Nominal (NPC) de entre 0,92 y 0,95 en los últimos años.
El apoyo presupuestario a los productores se canaliza mediante pagos a la producción destinados a los productores tabacaleros y a través de la utilización de insumos, principalmente mediante créditos a tasas preferenciales. También se otorgan, de manera ocasional, compensaciones por eventos climáticos adversos, principalmente sequías.
Por su parte, los gastos en servicios generales al sector agropecuario (GSSE) alcanzaron los USD 316 millones en 2025, con un incremento significativo respecto de los niveles registrados entre 2000 y 2002. Sin embargo, estos recursos siguen siendo reducidos en relación con la dimensión del sector y no alcanzan para compensar las fuertes transferencias negativas que recaen sobre los productores.

Los consumidores, en cambio, se benefician de los menores precios internos, tal como lo refleja una Estimación de Apoyo al Consumidor (CSE) positiva de USD 2.400 millones en 2025. Esto representa transferencias implícitas de los productores hacia los consumidores a través de alimentos más baratos, aunque estos beneficios presentan fluctuaciones en función de las condiciones macroeconómicas.
En términos generales, la Estimación de Apoyo Total (TSE) continúa siendo negativa: en 2025 se ubicó en USD 9.200 millones negativos, equivalentes al 1,36% del PBI. Esto indica que el sector agropecuario, considerado en su conjunto, realiza un aporte neto a la economía.
Por último, el apoyo presupuestario total al sector agropecuario (TBSE) mostró una tendencia creciente a lo largo del tiempo y alcanzó los USD 536 millones en 2025. No obstante, sigue siendo moderado e insuficiente para compensar la elevada carga impositiva implícita que generan las políticas de precios.
