Tambo: cómo los primeros 60 días pueden definir hasta 500 litros de leche
En el marco del congreso TodoLáctea, el Taller de Crianza Artificial de Terneros plantea una mirada estratégica sobre la crianza y la reposición como ejes clave para no perder potencial productivo, desde el impacto de la sanidad en las terneras hasta nuevas herramientas de monitoreo
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El Taller de Crianza Artificial de Terneros que se realizará en TodoLáctea, pondrá el foco en uno de los eslabones más determinantes de la producción lechera. La relación entre genética, manejo y resultados en los primeros meses de vida será uno de los ejes centrales, junto con la incorporación de herramientas para mejorar el monitoreo de la reposición.
La actividad tendrá lugar el martes 12 de mayo a las 14:30, en el Auditorio Select Sires de la Sociedad Rural de San Francisco. Con un enfoque técnico y analítico, el espacio reunirá miradas complementarias que buscan responder una pregunta clave para el negocio lechero: ¿Cuánto del potencial productivo de un animal se define en los primeros meses de vida y cómo evitar perderlo?
En este marco, la especialista Marcela Martínez, de la Universidad Nacional de Salta, sostendrá que “el futuro del tambo se define desde el primer día de vida”. Su exposición pondrá el foco en cómo los eventos que atraviesan las terneras durante sus primeros 60 días de lactancia condicionan de manera directa su desempeño productivo.
Bajo este enfoque, explicará el concepto de “Impacto Acumulado”, que interpela el manejo cotidiano en los sistemas lecheros. Problemas frecuentes como diarreas, enfermedades respiratorias o fallas en el suministro de calostro no solo generan pérdidas inmediatas, sino que dejan una huella productiva difícil de revertir.
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La leche argentina generó US$ 1100 millones en exportaciones en ocho meses y mostró crecimiento“Según datos relevados, una ternera que atraviesa episodios sanitarios adversos puede perder hasta 500 litros de leche en su primera lactancia, afectando además todo su ciclo productivo posterior”, explica Martínez.

Además, la especialista pondrá en relación la genética seleccionada con el manejo aplicado en la crianza. “La producción esperada a los 305 días puede verse significativamente reducida si no se respetan parámetros clave de desarrollo”, advierte, a y remarca que no alcanza con elegir buena genética si el manejo no acompaña.
En ese sentido, también subrayará la importancia de acompañar correctamente el crecimiento isométrico y alométrico de las terneras durante la recría, como condición necesaria para evitar limitantes estructurales en su capacidad productiva futura.
Medir para mejorar: una herramienta que apunta a cerrar brechas en la reposición
Complementando este enfoque, Federico Demateis, del INTA AER Trenque Lauquen, presentará una herramienta orientada a optimizar la gestión de la reposición, bajo una premisa concreta: “medir es el primer paso para crecer”.
Su exposición partirá de un diagnóstico realizado sobre 46 tambos de la Cuenca Oeste de Buenos Aires, donde se detectaron brechas significativas entre las prácticas recomendadas y su nivel de adopción en los establecimientos.
“Trabajamos sobre la base de 46 tambos de la Cuenca Oeste de Buenos Aires. A partir de este análisis, se avanzó en la identificación de los factores que limitan la implementación de buenas prácticas, que pueden implementar tanto productores como asesores”, subrayó Demateis.
A partir de estos resultados, el equipo del INTA desarrolló una herramienta de diagnóstico y monitoreo que permite evaluar de manera cuantitativa el grado de implementación de prácticas clave en las etapas de crianza, recría y preparto.
“Este instrumento, que será presentado en TodoLáctea previo a su lanzamiento oficial, busca transformarse en un aliado concreto para la toma de decisiones dentro del sistema productivo”, explicó el profesional.
