Hasta 30.000 litros de leche por hectárea: afirman que el uso de la robótica puede triplicar la producción láctea
Un estudio del INTA, tras diez años de evaluaciones, demostró el impacto de la automatización del ordeñe; también mejora el bienestar animal
Por
El INTA Rafaela llevó adelante una investigación de 10 años y concluyó que la robotización puede triplicar la producción. A través del proyecto conjunto INTA-DeLaval, se demostró que el tambo robotizado mejora el desempeño productivo.
El sistema de ordeñe automatizado utiliza máquinas autónomas que permiten a las vacas ser ordeñadas a su propio ritmo. Miguel Taverna, investigador de la entidad en Santa Fe, explicó que integrar la robótica, sensores y gestión de datos permitió un seguimiento continuo de indicadores productivos, operativos y del rodeo. Además, indicó que permiten sostener niveles productivos y mejorar la eficiencia en el uso del tiempo y las condiciones de trabajo".
Récord productivo
Los registros acumulados arrojaron que la producción del sistema completo se estabilizó en torno a los 30.000 litros de leche por hectárea. Se trata de un valor que implica triplicar los promedios habituales tanto a nivel provincial como nacional.
Seguí leyendo
La leche argentina generó US$ 1100 millones en exportaciones en ocho meses y mostró crecimientoAdemás, se alcanzaron producciones cercanas a los 2000 kilos de grasa más proteína por hectárea, reflejando un alto nivel de eficiencia. A nivel individual, la producción promedió 32 litros por vaca, con picos de hasta 37 litros.

La dieta de 25 kilos de materia seca y un promedio de 2,3 ordeños diarios por animal permitieron estos logros. Al respecto, Taverna detalló que la buena adaptación de las vacas al esquema voluntario resultó clave para sostener la producción.
Además de la robotización, el tambo incorporó un galpón con sistema de cama fría, que redujo el impacto de las altas temperaturas. Esto permitió mantener la mastitis clínica en niveles sumamente bajos, de entre el 4 % y el 8 %.
Cambio de paradigma en el trabajo rural
La automatización no solo transformó los rindes, sino que redefinió por completo la dinámica laboral diaria. Taverna indicó: “Uno de los cambios más visibles aparece en la organización del trabajo. La automatización redujo las tareas físicas repetitivas y permitió ordenar las rutinas diarias con mayor flexibilidad".
Según los especialistas, este nuevo esquema resulta mucho más atractivo para incorporar perfiles vinculados a la gestión de la información. Otros de los beneficios fue el manejo del uso de agua, que alcanzó una relación de 6,7 litros por cada litro de leche producido.
Por último, el informe del INTA reflejó la revolución de la tecnología. Los animales sumaron beneficios en el bienestar animal y los trabajadores también obtuvieron mejores condiciones en las tareas.
